domingo, 11 de noviembre de 2007

UN CASINO DE TODA LA VIDA

EL CASINO DE TÁNGEL


 

Lo que hoy conocemos como "bar" ha sido una evolución de las antiguas fondas, de las casas de comidas, de las tabernas, de las posadas o de los lugares donde se daba alimento y se calmaba la sed del viajero o transeúnte. Hay un concepto que no ha cambiado a lo largo del tiempo, el "casino". Creo que todos volviendo a nuestra alegre niñez recordamos ese lugar que servía para todo, se sellaban cartas, se compraban viandas, se recogía el correo, se compraba de prestado con el "apúntamelo...", se comía, se bebía, se convertía en el lugar de encuentro y de reunión y se disfrutaba en la compañía de los vecinos del pequeño pueblo.

Hoy en día, muchos de estos lugares han cambiado de denominación o yacen entre la melancolía del tiempo fugaz.

En el pequeño caserío de Tángel, a unos ocho o diez Kilómetros de Alicante, se mantiene desde 1916 su singular y querido "Casino de Tángel", un lugar de encuentro de las buenas gentes de Tángel y de sus visitantes que desde el mes de Julio cuenta con una nueva y muy interesante oferta gastronómica. Isidro Casado, un grandísimo profesional y mejor persona forjado en los mejores hoteles de la exigente Suiza y en los más prestigiosos restaurantes de España, junto a su mujer María y con el apoyo de su hijo Javier, ofrecen una cuidada, elaborada y completa selección de especialidades que colman las inquietudes más exigentes. Su cocina consigue la sobriedad y el buen gusto clásico desde la sencillez de las buenas materias primas y la elaboración minuciosa y delicada que sólo el cariño consigue.

Entre semana a mediodía ofrece un suculento menú a un precio muy interesante en el que se pueden elegir cuatro primeros y cuatro segundos. También disponemos de una carta sencilla pero completa en la que destacan sus ricas carnes o pescados y sus sabrosos arroces.

En sus entradas, los aperitivos logran una buena nota con unos tomates de muchamiel trinchados y regados con el mejor aceite y con la espectacular "pericana casera" recubriéndolos; la carne en salsa con el sabor de la tradición, el "gambosín" frito y crujiente, los ricos clamares de nuestra bahía y los mejores pescaditos fritos junto con una selecta selección de montaditos y ricas tapas que nos ofrecen la posibilidad de comer o cenar, los fines de semana, de una manera más informal pero sin descuidar nuestros gustos que con el buen hacer de Isidro y familia al frente del "Casino de Tángel" seguro que harán de nuestra visita un primer paso para la vuelta.

Las carnes a la brasa son ya un referente de su buena gastronomía y un motivo de halago constante. Una buena compra en los mejores mercados o a los mejores proveedores facilita que de sus brasas salgan unas carnes sabrosas, ricas y con el sabor que sólo la leña consigue.

Sus postres caseros colman todos nuestros anhelos con un "pan de calatrava" exquisito o una tarta de queso de diez sobre diez. Su bodega muy completa con las referencias justas y con un rico y siempre solícito vino de tonel.

Volver a la tradición, todo un descubrimiento.