jueves, 22 de noviembre de 2007

Elogio del vino


 


 

Quienes amamos el maravilloso mundo del vino, de la enología o de la cultura vinícola, pudimos disfrutar el pasado lunes de una magnífica fiesta de los sentidos. Nacho Coterón con la decisión y el empuje que le caracteriza junto a sus colaboradores ha realizado y colmado las ilusiones de muchos de nosotros. Con una labor ardua y callada, despacito pero con muy buena letra, son capaces año tras año de superar el ya altísimo nivel que han conseguido.

En un tiempo en el que el consumo de vinos ha sufrido un leve pero acentuado descenso, cuando se auguran tiempos difíciles para el inmenso viñedo español, cuando existe una leve pero acuciante preocupación en el sector, es digno de elogio la labor altruista de personas como Nacho, Javier, Mar… y un selecto y cuidado grupo de fieles colaboradores anónimos y públicos de la Asociación de Sumilleres de la Provincia de Alicante, que con su esfuerzo y energía, trasladan su amor hacia el mundo del vino en forma de divulgación de saberes. Una tarea difícil pero llena de alegrías compartidas. Con ese duro trabajo pudieron hacer partícipes de su entusiasmo a un nutrido y amplio grupo de profesionales y aficionados a la cultura del vino quienes durante todo un día conocimos, vivimos y saboreamos las novedades del sector vitivinícola provincial, nacional e internacional.

El vino es alegría, es amistad, es corazón, es alma, es un cúmulo de sensaciones encontradas, en un don de los dioses que nos hace considerarnos los elegidos, los poseedores del placer supremo, los amos de los sentidos y los magos de las emociones. El vino nos embriaga con sus sabores, con aromas de recuerdos, con los colores de la naturaleza olvidada.

El vino es un placer que tenemos a nuestra mano, podemos degustar y saborear una enorme variedad de sabores, de tipos de vinos, de aromas y de un abanico inagotable de sensaciones para nuestros sentidos. El vino vive y renace en nosotros en forma de alegría, de recuerdos, de nostalgias compartidas y de sentimientos encontrados.

Un consumo responsable, moderado, curioso y ávido, intentado día a día ahondar en nuestro conocimiento de nuevas bodegas, de nuevas denominaciones de origen, conocer y disfrutar de los vinos de "autor" o de "pago", jugar y arriesgar con el "maridaje", y en definitiva seguir nuestra pasión hacia el mundo del vino desde la aventura del conocimiento y de la perfección de nuestros saberes, hacen que nuestro peregrinaje entre las viñedos de nuestra vida se convierta en un viaje de placer, alegría y amistad.

De nuevo, gracias a todos los enamorados del vino como Nacho Coterón, que con su labor consiguen que nuestra pasión sea compartida y disfrutada por nuevos enamorados del vino. Reflexionemos.