domingo, 11 de noviembre de 2007

La taberna del Plá

Creatividad y tradición


 

La gastronomía es un arte vivo y en constante evolución. Día a día somos testigos de nuevas y mejoradas propuestas del buen comer. Nosotros, el público y los profesionales, sentimos la necesidad de conocer y de saber las buenas nuevas y los estilos de vanguardia pero nunca, como buenos comensales que somos, olvidamos las fuentes de donde bebe el saber gastronómico: los buenos productos y el cuidado en las elaboraciones respetando la tradición.

En los tan alicantinos barrios de Plá y Carolinas se unen un montón de ricas y variadas propuestas en lo que al comer y tapear se refiere. Un buen ejemplo de esa gastronomía creativa y fiel a la tradición lo encontramos en la calle San mateo, "La Taberna del Plá". Miguel Garcia, un gran profesional curtido y granado en mil barras, junto un equipo joven y entusiasta con Juanjo de encargado, dirige, cuida y mima una oferta gastronómica muy interesante. Sus ideas y conceptos son claros y concisos y se disfrutan desde el primer plato. Su lema:" cuidar, innovar, renovar, mejorar y, sobre todo, no aburrir al cliente", empresa difícil que en "La Taberna del Plá" resuelven a la perfección. Sus tapas y aperitivos van cambiando, evolucionando y adaptándose al gusto o a la demanda de los clientes y se renuevan en propuestas de temporada que hacen que su oferta sea completísima.

Los ibéricos y los salazones son de primerísima calidad y la ensalada "xe què bo" con salazón y ventresca, un verdadero placer. Con esmero y cuidado elaboran unas deliciosas e innovadoras "alcahofas rebozadas rellenas de atún", unas muy gustosas "berenjenas con gambas gratinadas", frituras fresquísimas y una más que apetecible "brocheta de sepia y gambas con salsa verde horneada. Los mariscos rebosan de frescura en su variada barra, ostras, almejas de carril, canaillas, las mejores gambas y cigalas de la bahía y las apetitosas nécoras desbordan alegría y frescura para placer del comensal. Su "plato estrella" es ya un clásico con sus patatas fritas al montón, jamón y choricito ibérico, pimientos del padrón y un muy jugoso huevo frito por encima. Toda una delicia.

Sus cazuelitas, servidas casi como degustaciones, son suculentas y con un sabor tradicional muy presente. Podemos degustar una selección de cazuelitas como un espectacular "guisadito de ciervo", "judías con manitas" y un placentero "guisado de sepia con judías verdes. No podemos olvidar tampoco los "codillos deshuesados al horno, la impresionante "ijada de atún" o las gratas "huevas de caballa" y el, muchas veces compartido al centro, "solomillo trinchado con ajetes".

Como no podía ser menos, su bodega es muy completa y acertada, con muchas denominaciones de origen y con especial atención a los ricos crianzas y al siempre apetecible "vino de la frasca". Otra interesante novedad es el "caserito", un vermú de barril con Picón con un sabor casi olvidado.

La repostería deliciosa y el trato al cliente, atento y muy servicial. Todo un ejemplo.

"La Taberna del Plá" conjuga a la perfección las nuevas corrientes con el delicado y respetuoso trato a los sabores más tradicionales. Todo un logro. Enhorabuena.