jueves, 22 de noviembre de 2007

LA NAVIDAD EN LA MESA

Antonio Lloréns

    

La Navidad vuelve a nuestros hogares y a nuestras mesas con su desbordante derroche de alegrías, esperanzas y buenas nuevas.

Año tras año nos vemos envueltos en esta feliz vorágine de encuentros, emociones y placeres. Dentro de todas estas sensaciones que percibimos despiertos y atentos, la parte lúdica, familiar y, especialmente, la gastronómica cobran una gran importancia y se convierten en un referente en nuestras celebraciones. Todos, de una manera u otra, nos vemos envueltos en comidas o cenas ya sean por compromiso, por deberes familiares o como punto de reunión con los amigos. Muchas veces estás celebraciones tienen lugar en los fenomenales establecimientos de hostelería que tenemos en nuestra ciudad y a los que vamos con el corazón y estómago de par en par para recibir las maravillosas especialidades que nos ofrecen tanto para el alimento del cuerpo como para el alimento del espíritu, que también recibe su dosis de satisfacción.

Otras muchas veces, este tipo de reuniones o celebraciones las realizamos en nuestras propias casas bien con amigos o las clásicas cenas de Nochebuena con la familia. Este tipo de cenas es lo que, desde nuestra humilde pluma y experiencia, queremos hacer que sean más fáciles, más cómodas y que todos los participantes puedan disfrutar por igual.

Lo primero a tener en cuenta es la elaboración de un plan de trabajo previo en el que tengamos claro el número de comensales, sus gustos y preferencias, si hay niños confeccionarles un menú más acorde a su edad, elaborar la lista de la compra previa tanto de alimentos como de las bebidas y los dulces que necesitemos, intentar que el trabajo no recaiga siempre en una sola persona sino que sea una labor a desarrollar entre todos y que nuestros propósitos lleguen a buen término. La buena organización previa es la que nos hará tener el éxito deseado y merecido.

La sala donde vamos a comer o cenar debe ser amplia y cómoda para que todos los comensales puedan estar lo suficientemente anchos para disfrutar de los manjares. Vamos a realizar algo especial por eso el cuidado de todos los detalles son los que distinguirán nuestra celebración navideña con el resto de las comidas familiares o con amigos que realizamos a lo largo del año. Una mesa con flores, con velas y con otros adornos nos ayudaran a crear un clima más agradable. Tampoco está de más una buena música de ambiente en lugar de la sufrida y aburrida televisión diaria. En el montaje de la mesa debemos de disponer todos los cubiertos y las copas que necesitemos para evitar los sufridos trayectos hacia la cocina. También nos puede ser de gran ayuda el tener una mesa supletoria con los utensilios que creamos convenientes. Podemos depositar en ella las pinzas que nos ayudarán a servirnos, la cesta con el pan, algún cubierto de más por si nos faltase, la sal, el aceite, las bebidas e , incluso, el servicio de café ya preparado solo a falta de llenar las tazas. Sobre la comida es recomendable que esté ya preparada y casi emplatada, las carnes y los pescados pueden ser calentados en el horno o con la ayuda de salsas calientes y los aperitivos fríos tampoco están nada mal. Las bebidas las podemos poner en una cubitera con agua y hielo para mantenerlas a temperatura y dejarlas a nuestro alcance.

Las celebraciones son para disfrutar y el trabajo de realizarlas no se puede convertir en una obligación que nos prive de todo el placer que da el compartir la mesa y los momentos con las personas que queremos. Ese plan de trabajo elaborado es lo que nos facilitará un ahorro de tiempo y de agobios innecesarios.

Algún apunte e idea más. Se puede preparar un cóctel de bienvenida con bebidas y algo de aperitivos mientras llegan todos nuestros invitados, cenar con cava, tener varios vinos para cada plato, distribuir las tareas de poner o quitar la mesa, innovar con nuevos tipos de café e infusiones, recomendar los licores sin alcohol, y todo lo que se nos ocurra para que nuestra celebración sea recordada con la misma alegría que hemos tenido nosotros al prepararla. Buena cena y Feliz Navidad