jueves, 22 de noviembre de 2007

¿Cuidamos al turista?


 


 

La política de promoción de la Comunidad Valenciana es algo de lo que todos somos conscientes, podremos estar más o menos de acuerdo con ella pero la mayoría de nosotros nos limitamos a observarla, criticarla y, más bien poco, participar en ella.

Está claro que buscamos que la Comunidad Valenciana sea un destino turístico de referencia, queremos que los turistas vengan, que disfruten, que se vayan contentos para que vuelvan y sean los principales valedores y los mejores comerciales de la Comunidad. Este aspecto es el que creo que, en nuestra promoción turística, es el más importante. Esto me lleva a plantearme una serie de cuestiones importantes.

Una cuestión básica sería saber si conocemos realmente el perfil de turista que nos visita, saber si existe un perfil típico o, si en cambio, existen varios perfiles y no tenemos un turista tipo. Este turista que llega a nuestra Comunidad puede venir de visita con un viaje concertado y con una duración determinada o puede ser el turista residencial que adquiere una vivienda y destina su tiempo vacacional a estar entre nosotros. Quien tiene una propiedad, lo normal es que vuelva. Me pregunto si existe un exilio de propiedades en nuestra comunidad y si todos los carteles de ventas de apartamentos turísticos que vemos, son consecuencia del cambio de lugar de veraneo de nuestros turistas residenciales.

Los turistas que nos visitan para un tiempo determinado son los que realmente me preocupan. Reflexionar sobre las sensaciones que pueden percibir es complicado porque vemos nuestra realidad turística desde dentro y es muy difícil tener una opinión clara. Las encuestas de satisfacción de nuestros visitantes nos deberían de servir, pero éstas son escasas y difíciles de encontrar. Palabra, lo he intentado.

Hay muchos aspectos que a todos los ciudadanos de nuestra comunidad nos preocupan como pueden ser la seguridad, las infraestructuras, la cultura y el bienestar social. Tenemos que ser conscientes que todas estas realidades también son un tema de preocupación en nuestros visitantes y que una mejora o un empeoramiento de esta calidad de vida y de sociedad que todos buscamos, también les incumbe y les afecta a ellos.

Cuando un turista llega a nuestra comunidad nos deberíamos de preocupar que sea bien recibido, de intentar que su estancia sea lo más agradable posible y de poner todos los medios posibles para asegurar su regreso. Muchas veces nos olvidamos que la industria turística de nuestra comunidad es un motor de crecimiento, que es el medio de vida de muchos de nosotros y que su cuidado y su revalorización es algo que nos afecta a todos.

"Información" publicaba hace unos días que en Benidorm se han tenido que reunir representantes de mundo turístico por voluntad propia ya que el Consejo de Turismo municipal llevaba casi dos años sin reunirse. Tema delicado y preocupante. (También hace unos días el Gobierno anunció la creación del Consejo Español de Turismo, esperemos a ver como funciona…). El motivo de esa reunión era debido a "los momentos de incertidumbre que atraviesa el sector". Dura frase si la pensamos bien. Ante la incertidumbre es cuando tiene que aparecer la iniciativa, en los tiempos difíciles es donde se tienen que aunar esfuerzos para la búsqueda de soluciones.

El último y siempre el más perjudicado sigue siendo el cliente y su cuidado es algo en lo que creo que todos, tanto empresarios como profesionales junto a la administración, debemos de incidir.

Trabajemos desde la realidad del momento para que nuestros turistas vuelvan y se sientan a gusto entre nosotros. Reflexionemos.