domingo, 11 de noviembre de 2007

UN BAR DE AMIGOS


 

El "Rincón de la amistad" es un gran bar de amigos. Su nombre es un fiel reflejo de lo que encontramos en su interior. Su filosofía de buen servicio, de trato familiar y agradable y su firme apuesta por una gastronomía cuidada y tradicional, han convertido al "Rincón de la amistad" en un claro referente de la hostelería alicantina.

Recién reformado y con casi veinte años de buena labor, siguen firmes en su compromiso por deleitarnos con sus suculentas especialidades, con su servicio ágil, rápido y eficiente y con una cocina por la que no pasa el tiempo y la que es capaz de mantener los sabores y la calidad de siempre.

Como Vicente nos dice "su especialidad es el trato a los clientes, la cocina de mercado, los productos de calidad y poner mucho cariño y horas". Casi nada.

Sus especialidades son un exquisito recorrido por el mar y el campo. Las materias primas con los que las elaboran son cuidadosamente seleccionadas y con una especial atención a los productos de temporada y de primera calidad que todas las mañanas son buscados en nuestros mercados municipales y en los mejores proveedores de Alicante. Con estos buenos productos elaboran una amplia selección de sabrosos aperitivos y platos con los que deleitan a su incondicional grupo de clientes y amigos.

Su barra es una autentica delicia para nuestros ojos, los fresquísimos productos son expuestos con la dulce frescura que trasmiten, saltan a nuestras pupilas abriendo de par en par nuestro apetito. Su selección de más de sesenta aperitivos diferentes junto a sus más de setenta montaditos, sus platos combinados o de cuchara y sus dulces postres hacen que nuestro estómago ría de alegría.

De sus ricas especialidades destacan los calamares de potera a la plancha o a la romana, las demandadísimas ensaladillas, rusa, de marisco, de jamón y queso, las jugosas y variadas tortillas, el salpicón de marisco, los agritos o el pulpo a la gallega, uno de sus platos estrella y que se ha convertido en aperitivo obligado para sus incondicionales.

Del mar a su cocina y de su cocina a nuestra mesa llegan los deliciosos pescaditos, los crujientes chopitos y las frituras de la bahía alicantina. Los buenos mariscos de nuestra mar encuentran en el "Rincón de la amistad" el lugar idóneo. Son tratados para nuestro deleite con esmero y buena profesionalidad. Bien hervidos y bien cocinados a la plancha. Con el salazón de las almadrabas nos seducen en sus ricas tapas. El embutido no puede tampoco faltar en este recorrido por su apetitosa barra.

Aun podemos disfrutar de sus tapas calientes, en las que la cocina expresa su buen hacer. Carnes en salsa con la textura y el sabor de siempre, albóndigas insuperables, callos sabrosísimos, el magro con tomate en el que su sabor sorprende y agrada. Verduras a plancha de exquisita frescura y cocción y un mas que reconstituyente "caldo con pelotas" que es una bendición para los delicados estómagos.

Su bodega es muy amplia y se completa con una muy rica sangría y con cervezas servidas con la precisión de los maestros. Sus postres caseros son el final idóneo para nuestro particular recorrido gastronómico en este bar de amigos. El servicio y el trato son un ejemplo de profesionalidad y buen hacer y consiguen que el cliente se convierta en un agradecido amigo. Bien por ellos. Buen apetito y buena amistad.