jueves, 22 de noviembre de 2007

Díez años en primera línea


 

En el pueblo costero y alicantino de El Campello, muy cerquita de Alicante, desde hace diez años la Cervecería Campello abre sus puertas a diario para ofrecernos una gastronomía cuidada, elaborada y con toques de autor para deleite y regocijo de su ya fiel clientela.

Pepe, gran profesional y mejor persona, junto a su mujer Mari derrochan pasión y amor buscando la alegría y el agrado de sus apasionados clientes. Después de diez años su labor se ve recompensada con la satisfacción del trabajo bien hecho. Desde que abrieran las puertas de su ya muy conocido establecimiento, han trabajo por mejorar, innovar y adecuar su oferta a las demandas actuales con un éxito insuperable.

Tres frescos grifos de cervezas, tiradas con la precisión que da la experiencia, presiden la amplia barra de la "Cervecería Campello", en donde podemos deleitarnos con un caserísimo vermú de Pinoso, acompañado de la alegría contenida que da el chorrito del sifón (Desgraciadamente tan en desuso) También podemos gozar con una más que correcta selección de buenos vinos conservados y servidos a su adecuada temperatura.

La selección se sus delicias empieza con un pulpo en salpicón o a la gallega con el justo y preciso punto de cocción, unas sabrosísimas ensaladillas rusa o de marisco, las especiales patatas con ajo, unas croquetas en las que se nota gratamente su condición de hechas en casa, la ensalada especial "titi" con los tomates de Muchamiel que Pepe trae cada día del mercado, con sus encurtidos caseros y con su salazón de almadraba. Sus exquisiteces calientes se complementan con unos callos con un sabor y una textura envidiable, y la carne en salsa que nos hace recordar a las cocinas de antaño, y unas albóndigas caseras hechas con el esmero que da el amor y la dedicación por hacer las cosas bien. Las manitas de cerdo son insuperables y el rabo de toro, que es posible probar todo el año, es un placer para nuestros sentidos. Suave, tierno, con sabor y con el tiempo exacto de cocción. Todo un gustazo. Por sus platos y especialidades el paso del tiempo, las mejora y las encumbra.

Sin duda uno de los referentes más importantes de la "Cervecería Campello" son sus frituras de pescado de su cercana bahía y su reconocidísimo pescado en adobo en donde los boquerones y el mero alcanzan un sabor único y especial.

La evolución de su cocina nos obsequia con platos renovados e innovadores en las que tanto Pepe como Mari ponen todo su empeño y dedicación para el placer del agradecido cliente. Con esta agradable evolución podemos saborear un arroz caldoso o meloso de pescado, de verduras en los que la calidad y el buen sabor reconfortan nuestra alma y nuestro estómago. También preparan una agradable pierna de cabrito al horno o una excelente "Fabada con carrillada de novillo". Casi nada.

Sus postres son como todo, una rica selección de sabores. Flan de café, tocino de cielo, tarta de tiramisú y chocolate, la tarta de fresas o las ricas manzanas asadas, más placeres y sabores para nuestro deseoso estómago.

Diez años de buen hacer, como decía mi padre:"un buen pasado y un mejor presente augura un delicioso y fructífero futuro. Que aproveche