viernes, 27 de noviembre de 2009

UNA PROVINCIA CON ESTRELLA

En la provincia de Alicante seguimos de enhorabuena en lo que respecta al reconocimiento a nivel nacional e internacional de nuestra gastronomía, la de vanguardia o la tradicional. En estos tiempos de pandemias y falsas modas culinarias es, desde luego, un lujo para nuestra provincia el poder gozar de establecimientos que mantienen año tras años sus merecidos reconocimientos en forma de estrellas lo que les augura un futuro mucho más luminoso y estrellado.

El miércoles por la noche, en el marco de un remozado y renovadísimo madrileño Mercado de san Miguel, se dieron a conocer las nuevas estrellas de la Guía Michelín coincidiendo con el centenario de su publicación por primera vez en España en 1910. Todo un gran acontecimiento que reunió a los grandes nuestra cocina y a toda la prensa especializada. Con un secretismo, casi comparable como algún bestseller, se abrió el firmamento gastronómico con el descubrimiento de sus nuevas estrellas. Este año la Guía Michelín premia a la gastronomía española con veintidós nuevas estrellas aunque con la perdida de diez, solo se han dado doce nuevas estrellas, una cantidad un poco rácana para el conjunto de nuestra respetada y admirada a nivel internacional, gastronomía española.

Mención muy especial en esta nueva lista de nuevas estrellas es la concesión de su tercera estrella, en durísima pugna con nuestro Quique Dacosta, al Celler de Can Roca de los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca, un trío excepcional rebosante de humildad, creatividad, dedicación e ilusión. Ahora la Guía Michelín aumenta sus restaurantes de tres estrellas y España cuenta con siete, el mencionado Celler de Can Roca y el Akelarre de Pedro Subijana, el Arzak, el de Martín Berasategui, El Bulli de Ferrán Adrià, Can Fabes del especial Santi Santamaría y Sant Pau de Carme Ruscadella. Con dos nuevas estrellas Lasarte del Hotel Condes de Barcelona (Barcelona) de Martín Berasategui (seis en total con sus otras tres y la nueva estrella a su MB de Tenerife), Les Cols (Olot, Girona), Casa Marcial (Arriondas, Asturias), y la merecidísima de Paco Roncero de La terraza del Casino (Madrid). En total siete de tres, once con dos y ciento diecinueve con una estrella. Toda una constelación.

Este año sonaba muchísimo la concesión de la tercera estrella Michelín a nuestro genial Quique Dacosta aunque no ha podido ser. Quique es un tipo que vale mucho la pena y con su trabajo, esfuerzo, dedicación y su desbordante creatividad no tardará nada en llegarle su merecida tercera estrella y como comentó: «estoy satisfecho y contento y ahora lo que tocaba es seguir trabajando. Y lo haría igual si tuviera una, dos, tres o ninguna. Pero lo importante es que de Madrid hacia abajo no hay ningún restaurante con dos estrellas más que nosotros». Toda una magnífica y real declaración de intenciones.

Realmente lo más importante para los nuestros ha sido este año el poder mantener las estrellas de la provincia. Un año en el que la Guía Michelín ha desposeído a diez restaurantes de sus preciadas estrellas como el caso del madrileño restaurante el Chaflan del mediático Juan Pablo Felipe, nuestros restaurantes han sabido mantenerse y consolidarse. Cuatro magníficos restaurantes alicantinos siguen estando en el firmamento gastronómico por meritos propios: La Escaleta de Cocentaina del genial y creativo Kiko Moya desde el año 2000, Casa Pepa en Ondara de la cariñosísima Pepa Romans desde el 2001, Casa Alfonso del maravilloso Alfonso Egea desde el 2005 y la Finca de Elche de la magnífica cocinera Susi Díaz desde el 2006, los cuatro con una consolidada estrella Michelín junto a los dos, de momento del ahora Quique Dacosta Restaurante con dos estrellas, forman una luminosa y brillante constelación provincial con un futuro como el universo, infinito. Enhorabuena por seguir así. Reflexionemos