domingo, 4 de marzo de 2012

La Ereta, aires renovados

El restaurante La Ereta, en su línea ascendente de renovación y mejora, apuesta esta nueva temporada por la cocina de cercanía y de producto, todo ello a un precio cercano

Situado en una atalaya gastronómica, con la ciudad de Alicante a sus pies y asentado en las bases de una gran cocina llena de verdad y sinceridad, el restaurante La Ereta apuesta firmemente en esta nueva temporada por una gastronomía de cercanía en la que el producto diario de la compra en el mercado, sea el verdadero y único protagonista. 
Como comenta Dani Frías, el gran cocinero de La Ereta, “en este nuevo giro y guiño gastronómico, nos despojamos de todo lo supérfluo y nos centramos en el sabor, en el producto y en el precio razonable. Hemos quitado los serios manteles, hemos renovado y hecho más informal el mobiliario, pero mantenemos y cuidamos como siempre, nuestra pasión por la cocina bien hecha en un entorno agradable y con la complicidad del trato amable y profesional”. 
En las nuevas propuestas del restaurante La  Ereta se nota una gran parte de compromiso con el producto, y se descubre una faceta divertida e informal en el comer. Todo un logro que el buen equipo de La Ereta consiguen con una propuesta que prácticamente se imprime a diario y que se asienta en dos grandes menús a pequeños precios. Su primer menú, más informal y más divertido, empieza con una degustación de seis tapas, para continuar con un “mejillón, crema de erizos, pan de tinta, y escabeche de mandarina”, el “soparet alicantí”, un arroz y una carne, más tres postres. Una gran propuesta gastronómica que cambia a diario  para disfrutar con los amigos, con la familia o de negocios en un ambiente privilegiado y con unas vistas de nuestra ciudad impresionantes.  En el menú gastronómico o degustación, Dani Frías vuelve a demostrar toda su creatividad y capacidad de sorpresa. Sus platos evocan siempre recuerdos de esta tierra y son toda una demostración de saber gastronómico al servicio de los aromas y los sabores entendidos desde  el buen hacer. 
Su nuevo menú degustación es un perfecto recorrido por el mar, las huerta y los campos, las montañas y los valles, y por cada uno de los rincones de la provincia alicantina, expresado en platos como “la ostra, albahaca y pulpo”, la “sepia, caldo de otoño, manitas y trufa”, el “arroz de moluscos, almendra y blanquet”, el “dentón con pericana y aceite rostit”, y el “Cabrito con clasots y mojo de arrope”, todo ello como antesala de sus cinco especiales postres.
Nuevos aires, nuevas propuestas, nuevos guiños, nuevos sabores,  pero todo ello siempre desde la calidad, el buen hacer, el precio correcto y la verdad gastronómica. Bravo.