martes, 19 de junio de 2012

Días de fuego y sabor


Calle a calle, plaza a plaza, avenida tras avenida y barrio a barrio, la ciudad de Alicante vive sus días más intensos, vuelven sus queridas Hogueras.

Todo Alicante se llena de alegría y felicidad, la ciudad respira y vive sus mejores fiestas y las gentes alicantinas llenan las calles hambrientas y deseosas de disfrutar su rico y variado patrimonio gastronómico.
Hogueras gastronómicas
En cualquier rincón del centro alicantino, desde San Gabriel hasta Altozano, desde El Plá hasta la Condomina, desde Juan XXIII a Babel, o desde José Antonio a San Blas, todo Alicante rebosa gastronomía. En el recodo de cualquier calle, avenida o plaza, nos encontramos una barra alicantina, un racó lleno  buen ambiente, las risas y el jolgorio de las mesas de una barraca, la vorágine de los restaurantes llenos  de alicantinos y foráneos que reponen fuerzas para continuar viviendo en plenitud las Hogueras, una pequeña o gran cervecería que desde primera hora da sustento a los cansados cuerpos de los foguerers, son los lugares idóneos  en los que dar tregua al apetito y disfrutar de los mejores sabores de la rica y variada gastronomía alicantina.
Desde la primera hora de la mañana cuando la música invade las calles alicantinas iniciando una despertá, los foguerers comienzan su intensa jornada con un rico chocolate con churros o con las delicias de la mejor repostería de Alicante, e incluso los más atrevidos y vivaces comienza con un reconstituyente y agradable sorbo de herbero o el rico cantueso. un agradable inicio de una jornada en la que los mejores sabores autóctonos serán los protagonistas.
Pero el día es intenso y la la obligada visita a los mercados municipales o al gran Mercado Central de la ciudad, será toda una experiencia que nos animará y nos abrirá de par en par nuestro apetito y nuestro espíritu al deseo de vivir y disfrutar de una gran fiesta gastronómica.
Puesto a puesto, parada a parada, el alicantino Mercado Central o los municipales de cada barrio, son  la despensa del saber gastronómico de la ciudad. El color, los olores y los aromas de los diferentes puestos, el ruido y el alboroto de la frenética actividad comercial, los más simpáticos y singulares personajes que pululan y llenan de alegría el mercado, el escepticismo y la sorpresa de algún foráneo que ve con extrañeza nuestros mejores productos,  y sobre todo los foguerers y barraquers que durante las Hogueras se proveen de las mejores viandas con las que elaborar y cocinar el amplio y variado repertorio de aperitivos, platos o guisos de la zona, son todos ellos el alma de una gastronomía alicantina que durante los días de las Hogueras vive toda, toda su plenitud.
Comer y beber se convierte durante unos días en la excusa perfecta para reunirse con los mejores amigos con los que la rutina y el quehacer diario nos impide pasar agradables ratos y momentos. Las mesas y las barras de las nutridas cervecerías, los bares o restaurantes de la ciudad, son el lugar ideal y el mejor punto de encuentro para compartir alegrías y felicidades y disfrutar de una buena comida o cena, de un rico aperitivo o de una larga y amena tertulia.
La coca en tonyna rebosante de sabor de Alicante, los salazones llenos de sol y sal, las mejores verduras y hortalizas de nuestras huertas y de nuestros campos, la riqueza de los frutos del mar Mediterráneo repletos de frescura y sabor, las carnes de nuestras granjas, los aceites de las montañas y las sierras de Alicante, los dulces sabores de la repostería tradicional que endulzan las tardes y las mañanas, el típico y obligado almorsaret alacantí, la amplia amalgama de arroces alicantinos de mil sabores y combinaciones, los suculentos  guisos y olletas tradicionales,  y mil  agradables momentos gastronómicos, son los argumentos de unas Hogueras que llenan las calles de la ciudad de buena gastronomía que facilita el vivir más las fiestas.
Hogueras y gastronomía es una perfecta combinación de la que todos somos partícipes. ¡A disfrutar!