jueves, 16 de septiembre de 2010

La memoria de los aromas y los sabores

Con motivo de la celebración el próximo martes día 21 del Día Mundial del Alzheimer, la gastronomía en su mejor versión social, cultural, solidaria y altruista, cobrará un merecido protagonismo en la clausura del "Taller de arte y cultura como terapia" con Paco y David Torreblanca. Un emocionante y gratificante taller impartido por el bueno de Paco Torreblanca con el apasionamiento y didáctica colaboración de su hijo David, en el que han conseguido la gran satisfacción de poder trasmitir y compartir sus saberes con un grupo de enfermos de Alzheimer en fase cuatro en el que a través de los recuerdos de los aromas y los sabores han recuperado partes de su memoria gustativa y olfativa.

Cuando el olvido es la única memoria, los sabores, los aromas e, incluso, las técnicas de elaboración quedan en el baúl del olvido y para los participantes en el Taller de Paco y David Torreblanca el poder analizar y recordad el sabor de un dulce, de una tarta o de un postre de su infancia, fue un maravilloso ejerció de recuperación y una experiencia sensorial muy atractiva,

Con este taller se pretende estudiar la relación del alzhéimer con la gastronomía en una línea de experimentación donde la cocina dulce se suma a la investigación científica y a la evaluación cualitativa en esta enfermedad y donde se valora la importancia del motor emocional.

Las sensaciones que conllevan los sabores responden a un mecanismo muy complejo. En ellas participan a la vez los sentidos del gusto, del olfato, de la vista, del tacto y del oído, que ayudan a evocar el recuerdo del lugar en el que se elaboró y con quién se disfrutó.

A principios del 2010, los pacientes y sus familiares fueron invitados a la sesión inaugural del taller impartida por el maestro pastelero Paco Torreblanca quien les ofreció dulces de gustos y texturas diversas. El maestro les animó a olerlos, a identificar su color y elaboración, y a saborearlos unos momentos en la boca, nombrando el sabor y la textura, recordar a través de los aromas y los sabores

En las siguientes sesiones, los pacientes recordaron sensaciones y, junto a los alumnos, realizaron sus dulces favoritos: pan de Calatrava, bizcochos, paparajotes, galletas rellenas... A continuación, y con la ayuda de David Torreblanca, el objetivo consistió en identificar los sabores mediterráneos y interpretarlos en la creación de la "Tarta Murcia", un dulce espectacular como colofón a un taller que ha conseguido sorprender y emocionar por coexistir en él fragancias y texturas familiares.

Una maravillosa y emocionante experiencia en la que la gastronomía ha servido para transformar, a través de los aromas y los sabores, los recuerdos olvidados en nuevos y divertidos reencuentros del presente.