viernes, 18 de noviembre de 2011

En relación a LMG, mi reflexión de hoy.Mi voto: Tú sí qué vales¡¡¡¡¡

El pasado martes concluyó en la Institución ferial Alicante la tercera edición en nuestra provincia del Congreso Lo mejor de la Gastronomía. Cuatro días intensos que consiguieron reunir a mas de 115 mil  personas.
Este año, las dudas, las incertidumbres, el rumor del sector, y algún que otro malintencionado, han puesto el Congreso el el disparadero de las opiniones y las elucubraciones públicas.
La Diputación con su Presidenta al frente, y el Patronato de Turismo Costa Blanca con su Diputado también al frente, han palpado de primera mano, de primer bocado y de primer sorbo, la realidad de un evento que es capaz de reunir a más de 115 mil alicantinos con una afición común: la gastronomía. Ahora tienen que valorarlo. Espero que bien.
Servidor no va a entrar si esto es bueno o malo, si se va mucho dinero, si es una feria en vez de un congreso, si esta demasiado popular y poco profesioanl...para ello ya hay bastante gente opinando, algunos con razón y otros solo con envidia. Servidor se queda con mil cosas que le han emocionado y reconfortado. Realmene, me emocioné como muchos de los que allí estábamos con el premio a Marmitaco por su barra de Tapas y Pintxos. esos ojos llorosos de Angi y Estibariz, las ganadoras, ya valieron las mil horas de trabajo que suposo el Congreso e informaros lo mejor posible de todo lo que allí pasaba. Disfruté como un enano viendo a mi amigo Rafael Sales de Ca Rafel de Benimantell aguantarse y calmar sus nervios ante las ponencias que daba por primera vez su mujer Juani ante un público atento y entregado. Sentir como muchos amigos corrían y venían de ponencia en ponencia, de taller en taller, o cómo comentaban  lo que había  visto u  oído uno,  o lo que que había cocinado el otro. Eso sí, siempre desde la unión, porque si algo caracteriza  a la restauración y la hostelería profesional, eso es su unión.  Una unión que se refuerza año tras año y que se plasma durante los días del Congreso. Sorprendente  y agradable fue para todos las jornadas del lunes y del martes, que habitualmente adquirían un carácter profesional y más  sosegado, y que este año han sido días intensos de volumen de realaciones y negocios muy importantes. Bonito y emotivo ha sido ver a Miguel del Jumillano recoger un más que merecido premio, disfrutar con los premios también a Quique Dacosta, a Paco Morales o al maestro Paco Torreblanca. Oir a mi amiga Ángela de la Tartana hablar despacio y pausado sobre sus maravillosos arrroces. Ver cómo un matrimonio de Betanzos cocinaban la mejor tortilla de España y después compartían esos conocimientos con todo el mundo. Ver y alegrarme como mi amigo David del  Víctor de Benalúa recibía un más que merecido premio a su tapa de salazón, su ya famos latitade bacalao..., Ver una calle que era una auténtca fiesta gastronómica a diario y donde se cocinaban los cocidos, las morcillas, los gazpachos y los calderos.Y algo que realmente me ha gustado de una manero muy especial y en lo que coincidían bastantes cocinero amigos: la humanización y democratización de la gastronomía, y como me contaba el propio Joan Roca. “ con este formato nos tenemos que poner las pilas y lo que contemos que sea bueno si se pueden levamtarse e irse”.Lo dicho, sinceramente creo que ha sido un gran éxito y mi voto está muy claro: Tú sí que vales¡¡Reflexionemos.