viernes, 10 de diciembre de 2010

SEMIFINAL DE LA NARIZ DE ORO EN ALICANTE


Dentro de poco más de un mes, concretamente el próximo 18 de Enero, se va a celebrar por primera vez en Alicante la semifinal del prestigioso concurso “La nariz de Oro”, que elige al mejor sumiller de España.

Hasta la final que este año se celebrará en Barcelona en el mes de Junio, más de seiscientos sumilleres de toda España se enfrentarán a las difíciles pruebas visuales, olfativas y gustativas en las que demostraran sus habilidades a la hora de valorar, describir, catar, degustar y adivinar las características de diferentes vinos sin tener de ellos ninguna referencia en un concurso en el que los vinos a catar se sirven en botellas sin ningún identificativo y lo degustan, incluso, en copas de color negro. Todo un delicioso reto que viene a premiar al mejor sumiller español.

Alicante recibe esta semifinal con el protagonismo de Andrea Alonso, la Nariz de Oro actual, que reside y ejerce su buen hacer enológico en nuestra provincia. Durante toda una jornada en la que la organización también realiza catas amateurs, concursos populares y clases muy didácticas y prácticas sobre el mundo del vino, los sumilleres participantes se enfrentan a una jornada donde la actividad principal es catar y calificar los vinos presentados por las diferentes bodegas, analizando y valorando todos los vinos en las tres fases de cata, visual, olfativa y gustativa. La última prueba de las semifinales consiste en catar seis vinos diferentes. Tras la toma de contacto con esos seis vinos los participantes abandonan la sala para después volver a ella y encontrarse con una copa negra y valiéndonos tan solo de su olfato deben describir que variedad o mezcla de variedades de las mostradas anteriormente contiene y hacer su respectiva cata.

Una ocasión única de poder conocer los entresijos de la cata de vinos y disfrutar de las habilidades de nuestros sumilleres en toda una demostración de análisis de las sensaciones que los sentidos de la vista, el olfato y el gusto nos trasladan a nuestro cerebro y gozar con la descripción que con el rico lenguaje de la cata, los sumilleres nos trasmiten. Un lujo.