martes, 31 de agosto de 2010

RAFA SOLER, HONESTIDAD GASTRONÓMICA

La honestidad nace desde el compromiso por la verdad, discurre por los senderos del riesgo y el trabajo, y culmina en el corazón. Rafa Soler es un tipo la mar de honesto. Su gastronomía es verdadera, trabajada y con la pasión que solo el corazón consigue. Todo un logro.

No es nada fácil ser un honesto en un mundo gastronómico que a veces, no siempre, se rige por falsas, absurdas y esnobistas normas de autenticidad, de creación y de vanguardia. La receta de Rafa Soler es sencilla y aprendida desde la experiencia: unir el trabajo y la pasión: creer firmemente en lo que hace; apostar por un concepto de negocio en el que prime el compromiso por las cosas bien hechas; respetar, cuidar y elegir sabiamente los productos con los que elaborar sus platos; desgranar sabores y aromas desde la pasión por la creatividad; y , por supuesto, trabajar, trabajar y trabajar sin descanso buscando la satisfacción sincera del comensal y , cómo no, la alegría del trabajo bien hecho por parte del bueno de Rafa Soler.

En tiempos inciertos es toda una alegría y una enorme deuda de gratitud gastronómica, toparse con la honestidad en el trabajo que demuestra Rafa. Es un verdadero soplo de aire puro en la ruidosa contaminación de equivocados conceptos gastronómicos, y es, desde luego, todo un ejemplo de valentía, atrevimiento y desbordada fe por la gastronomía.

La honestidad, repito, es valentía, es riesgo, y es atrevimiento, Asumirlo con humildad y honestidad es algo sólo al alcance de unos pocos elegidos, En la provincia de Alicante somos afortunados de tener una legión de valientes atrevidos, y Rafa Soler es, sin duda, uno de ellos. Bravo.