viernes, 20 de agosto de 2010

Helados de “arte efímero”


El genial maestro pastelero Paco Torreblanca acaba de incorporar a sus tiendas Alicante y Elda una nueva línea de deliciosos helados. Un "arte efímero", como define Paco Torreblanca su trabajo, que se suma a los deliciosas especialidades del pastelero alicantino elaboradas en su obrador de Monóvar.

Paco Torreblanca ha elaborado helados desde siempre, pero desde este verano dada la gran demanda que ha tenido en su tienda de Puerto Banús en Marbella ha decidido ampliar su oferta heladera par disfrute de sus clientes de la provincia en las tiendas de Alicante y Elda y próximamente en las de Elche o Valladolid.

Deliciosos sabores y dos formatos en unos estuches de lujo con la calidad, el diseño y la garantía de buen producto que llevan la firma de Paco Torreblanca, forman una deliciosa variedad de helados al alcance de todos que seguro satisfacen las exigencias del consumidor. Sabores tan apetitosos como el helado de vainilla Tahití (ideal para tomarlo acompañado de un delicioso Pannetonne marca de la casa), el helado de chocolate al 70%, el helado de chocolate al 64% con caviar de chocolate, el helado de sorbete de mandarina con champagne, el helado tan alicantino de turrón con almendra caramelizada, el sorprendente y fresquísimo helado de mojito, el helado de crema de yogurt con galletas, y el maravilloso helado de natillas de la abuela con todo el sabor de los recuerdos en cada cucharada.

Unos sabores muy, muy especiales que son capaces de asombrar, sorprender y evocar dulces recuerdos del pasado y sabrosos sabores descubiertos al probarlos, y en los que destaca el cuidado, el mimo, y el cariño que ha definido siempre el trabajo de Paco Torreblanca.

Por el momento solo se pueden conseguir en sus tiendas de Elda y Alicante, aunque el proyecto de Paco es mucho más ambicioso y lo completará con sus exquisitas tartas heladas que ya distribuye a alguna de sus tiendas y establecimientos.

La producción de helados se mantendrá durante todo el año al tener el obrador de Paco Torreblanca clientes en todo el mundo y el abanico de sabores irá aumentando por la enorme creatividad que siempre reina en el taller del considerado mejor pastelero del mundo.

Un nuevo éxito de la gastronomía alicantina, que sigue consolidándose como un gran valor de una provincia que apuesta por la innovación, por el desarrollo y por la calidad, y que tiene al genial Paco Torreblanca como uno de sus mejores embajadores.