viernes, 5 de julio de 2013

@pacotorreblanca y @qiqedacosta, PROFETAS EN SU TIERRA @



A mis amigo Paco y Quique por todo lo que son y lo que me hacen ser¡¡¡ Gracias¡¡¡


Son Don Francisco Torreblanca García y Don Enrique Dacosta Vadillo. Son Paco Torreblanca y Quique Dacosta. Son Paco y Quique, dos personas geniales que el azar del trabajo bien hecho les ha llevado a ser Doctores Honoris Causa por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Son dos doctores de la vida que reparten las medicinas del placer gastronómico en dosis de humildad, de cariño, de amistad y de firme compromiso con su entorno. Son dos profetas de lo alicantino que merecidamente han sido reconocidos en su tierra.
La semana pasada en el solemne acto de Investidura como Doctores Honoris Causa demostraron una vez más, su enorme dimensión humana. Sus logros, sus éxitos y su importancia nacional e internacional en los campos de la gastronomía y de la pastelería o la repostería pasaron a un segundo plano frente a dos hombres, Quique y Paco, que han derrochado generosidad a manos llenas con su querido Alicante.
No es fácil triunfar en la propia tierra, el nivel de exigencia de lo cercano es mucho mayor que en lo ajeno. Los reconocimientos siempre suelen llegar desde fuera, lo propio lo vemos natural y se valora en menor medida. Pero Paco y Quique  siempre han sido perseverantes en su trabajo diario y en su desinteresada presencia en mil y un actos por toda nuestra provincia. Han dado charlas, han cocinado en muchos restaurantes y pueblos de nuestras comarcas, han compartido sus saberes de norte a sur y de este a oeste de nuestra provincia, han prestado su imagen para actos benéficos, han colaborado en Jornadas y eventos con le generosidad de sus espíritus rebosantes de saber, y lo más importante, han vestido el uniforme de la humildad del compartir. Algo que les honra y por lo que siempre les deberemos de estar agradecidos.
Como expresó el profesor Kosme de Barañano en la Laudatio a Quique Dacosta: “La cocina es un antídoto contra la soledad y la tristeza, y es sobre todo, repito, un encuentro. Un encuentro que es un triunfo de los sentidos, un triunfo de la belleza y un triunfo de la convivencia y del hospitalidad”. Y Paco y Quique han sido forjadores de compañías encontradas, rompedores de soledades y artistas de la belleza.
La gastronomía entendida como un hecho social y cultural ha trascendido las duras barreras de la popularidad. Los profesionales de la hostelería, la hotelería y la restauración han vivido hasta hace bien poco ajenos al gran público. Las figuras de Ferrán Adrià, Juan Mari Arzak o incluso Karlos Arguiñano, han sido los democratizadores del comer y el beber acercando el saber culinario como una forma de vida, como una expresión artística y como un hecho feliz a compartir. Un logro que en las personas de Paco Torreblanca y Quique Dacosta ha marcado su trayectoria vital y personal. Si actualmente la gastronomía alicantina es un claro valor de referencia turística y una realidad social que nos sitúa como destino gastronómico de primer orden, este camino recorrido ha sido posible gracias a la implicación de Quique y Paco como valedores de un carácter, el alicantino, que encuentra en el compartir lo propio, en este caso su cocina o su pastelería, su razón de ser. Han impartido docencia en como en el Master Univeristario en Dirección de Restaurantes de la Universidad de Alicante en el que han colaborado desde el principio con la firme convicción de que la formación es la base del futuro. Y además  algo que les honra en demasía es haber hecho de sus compañeros de profesión perfectos aliados gracias a su compañerismo, a su cercanía con la profesión y especialmente al cariño demostrado a diario con cualquier joven profesional al que aconsejan, acogen, brindan su experiencia y comparten saberes.  Y no solo a los profesionales sino a cualquier aficionado o aficionada a la gastronomía, demostrando que la cercanía es la cualidad de los sabios. Y ellos son muy cercanos y muy sabios doctores. Millones de gracias. Reflexionemos.