martes, 15 de junio de 2010

ALGUNOS TEXTOS DE HOGUERAS Y GASTRONOMÍA

UNA CIUDAD, MIL SABORES

Las Hogueras vuelven a la ciudad de Alicante con toda su belleza, su esplendor, su despliegue de música, pólvora, luz y fuego. Todos nuestros sentidos se despiertan del sueño invernal y renacen pletóricos y llenos de ánimos, alegrías y felicidad en la búsqueda de la diversión de seis días llenos de bellas sensaciones.

Nuestra vista, nuestro tacto, nuestros oídos, los aromas por doquier y, cómo no, nuestro gusto nos acompañarán durante los intensos días de Hogueras descubriendo nuevas o renovadas sensaciones en forma de deliciosas especialidades gastronómicas típicas de las Hogueras y de nuestra rica y variada gastronomía alicantina.

La ciudad de Alicante es una maravillosa despensa de los mejores productos y materias primas del mar y de la huerta, con los que elaboramos exquisitas especialidades hogueriles donde el producto cobra su merecido protagonismo. Preparaciones sencillas y llenas de sabores que singularizan y caracterizan a una gastronomía local llena de delicados sabores, intensos aromas de tradición y cuidadas obras de arte culinarias que denotan la rica gastronomía de nuestras Hogueras.

La gastronomía se convierte durante los intensos días de las Hogueras alicantinas, en la excusa perfecta para la reunión de amigos, de barraquers, de familia o de los compañeros de la Hoguera alrededor de las mesas de los racós, de las barracas y de los variados establecimientos de hostelería de toda nuestra ciudad. En cualquier barrio o en cualquier calle de nuestra ciudad, los bares, las cervecerías o los restaurantes se llenan a diario con un público ávido y dispuesto a gozar con lo mejor de nuestra gastronomía, de degustar nuestras especialidades culinarias de Hogueras, de comer y beber al son de la música, de la pólvora, del fuego y de la preciosa luz de nuestro infinito cielo azul y de nuestro mar mediterráneo acompañados del sol mañanero o de las lunas del verano alicantino.

Durante estos días, los Mercados municipales de toda nuestra ciudad se abren de par en par para poder aprovisionarnos de las mejores materias primas y los más frescos productos de nuestro mar o de nuestra huerta con los que preparar ricos aperitivos, suculentos guisos o exquisitos arroces. Fresquísimos mariscos de nuestra bahía, dulces y sabrosas quisquillas, espectaculares gambas rojas, canaillas, atún de ijada, sabrosas sardinas, boquerones y pescaditos o espectaculares calmares de potera, serán de compra obligada y manjares imprescindibles de nuestro aperitivo. Tomates de Mutxamel, pimientos verdes y rojos para asar, berenjenas rebosando rocío mañanero y frescas y tiernas verduras para cocinar nuestros mejores guisos con las carnes y los embutidos de nuestra montaña o para elaborar los típicos arroces alicantinos llenos de tradición y gusto hogueril. Maravillosos pescados a la plancha o en calderetas o guisos marineros, serán los mejores reconstituyentes para nuestros cansados cuerpos. Y, por supuesto, las brevas y las peritas de San Juan como obligado postre.

También durante las Hogueras, las panaderías y hornos de toda nuestra ciudad trabajan sin descanso para ofrecernos la delicada y típica coca en tonyna, las empanadillas caseras, las cocas a la llum y la rica y variada repostería típica de estas fechas. Toda una ciudad abierta a sus mil sabores.

TRADICIÓN Y VANGUARDIA.

La gastronomía alicantina se convierte durante las Hogueras en toda una fiesta de sabores y aromas. Nuestra ciudad vibra con sus fiestas, la felicidad y la alegría campan por doquier, es la fiesta de Alicante y toda nuestra ciudad se convierte en un hervidero de pasiones, de sentidos encontrados y de buenos y delicados manjares para goce y disfrute de todos los alicantinos y de los miles de visitantes y turistas que acuden a nuestra ciudad buscando lo mejor de nosotros. Toda nuestra generosidad será nuestro mejor valor y nuestro mejor estandarte de una ciudad gentil, buena anfitriona y poseedora de una singular gastronomía que une la tradición y la vanguardia de una manera sutil, elegante y sin estridencias para deleite de todos.

Las hogueras son un punto de encuentro durante seis días intensos. Encuentros de amigos, de compañeros de racó o de hoguera, de familia, de turistas con nuestra ciudad, y de tradición y vanguardia. La gastronomía de nuestras hogueras también se ha visto inmersa en el boom gastronómico nacional y provincial. Alicante se ha convertido, por trabajo y méritos propios, en el tercer destino gastronómico nacional y las hogueras son el mejor escaparate de nuestra firme apuesta por la vanguardia gastronómica desde el respeto por nuestra rica tradición culinaria.

Dos especialidades de hogueras y dos versiones: la coca en tonyna y el soparet alicantí.

La coca en tonyna es una de las especialidades gastronómicas más típica y demandada de nuestras hogueras. No hay racó, barraca, hoguera o establecimientos de hostelería que no elabore o se provisiones de las preparadas por nuestros maestros panaderos o reposteros de Alicante. Una receta tradicional que nuestras panaderías elaboran desde siempre con todo su sabor y delicadeza, y que las buenas gentes de la Ereta con Dani Frías y Rafa Molina, han adaptado y modernizado con una coca en tonyna muy vanguardista y sugerente añadiéndoles las uvas de Vinalopó y sirviéndola en una copa de coñac disponiendo en el fondo la cebolla, encima las lamas de Atún , a un lado los trozos de masa, unos piñones, las uvas y cubierta con el aire de anís para terminar ahumándola y tapándola para que al destaparla percibir todos su ricos aromas. Todo un derroche de vanguardia y de respeto por la tradición.

Y el soparet alicantí. Toda una perfecta unión de la tierra y el mar, de la huerta y de los sabores de siempre, combinados en una tradición que nos acompaña en nuestras cenas de las Hogueras. Tomates de Mutxamel, patatas, ñoras de Guardamar, anchoas de bota y sabrosos huevos fritos. Un lujo de sabores obligados a compartir y que también tienen su visión más vanguardista. En el restaurante la Ereta han convertido el soparet alicantí en un plato de referencia gastronómica a nivel nacional. Una renovada y vanguardista elaboración que aúna el esfuerzo de Rafa Molina y de Dani Frías por mantener y actualizar lo mejor de nuestra cocina tradicional. Un soparet alicantí en el que todos sus elementos se unen en una espectacular simbiosis de aromas y de ricos sabores alicantinos sin perder un ápice de tradición.

La tradición y la vanguardia viajan de la mano durante las Hogueras alicantinas en un recorrido muy apetitoso. Buen provecho.

TODO UN DÍA DE SABORES

Las hogueras son la fiesta de los sentidos y nos brindan todo un día por delante lleno de sensaciones a percibir.

Desde primera hora de la mañana empezamos a disfrutar de la gastronomía de nuestra ciudad. El reconfortante chocolate con churros mañanero nos abre nuestro camino culinario en toda una jornada repleta de buena gastronomía. La despertá tempranera abre nuestro apetito para el "almorsaret alicantí". Ricas viandas de nuestros mercados como los tomates de Mutxamel acompañados de nuestros mejores salazones, el atún de zorra, la hueva de maruca, la mojama con sus almendras marconas como fieles compañeras, el bacalao o las sardinas saladas junto a la frescura de las habas tiernas de nuestros campos o las empanadillas de pisto o espinacas y la siempre presente coca en tonyna tan alicantina. Todo un maravilloso prólogo de una intensa jornada de ricos sabores que continuaremos con el aperitivo previo a las mascletás en el que los buenos mariscos, la quisquilla, la gamba roja de nuestra bahía, el calamar potero a la plancha con su aceite de la montaña, el atún de ijada a la plancha rezumando frescura y sabor, las mollejas de cordero asaditas con ajetes tiernos, los salazones o las delicias de la huerta, los tomates, las habas, las cebollitas tiernas, el alficoz, los pepinos, y, cómo no, la ensalada alicantina con salado y encurtidos. Tampoco podemos dejar de probar y maravillarnos con el aspencat con sus pimientos, berenjenas y cebollas asadas y los singulares capellanes asados a la brasa sin olvidar un aperitivo importado de las montañas alicantinas como la pericana.

Y ya en la mesa, los arroces en todas sus vertientes, el arroz abanda, con conejo y caracoles, con magro y verduritas de la huerta…, los guisos de pescado o de carnes, las ollas, las calderetas, las carnes a la brasa o los maravillosos pescados de nuestras lonjas preparados de mil formas, serán la sabrosa recompensa de una intenso día de pasacalles y actividades hogueriles en las que no olvidaremos los ricos postres de nuestras pastelerías, la variada repostería de hogueras, las tartas caseras, los rollitos de anís, los almendrados, los pastelitos de calabaza, y las obligadas brevas o peritas de San Juan como ideal colofón.

Todo un día de buenos sabores que será el perfecto preludio para una noche muy, muy sabrosa.

UNA NOCHE SE SOPARET ALICANTÍ

Con la llegada del atardecer y de la noche alicantina, el sol se retira exhausto después de un ajetreado día de hogueras. Llegan los desfiles, la música, la pólvora, el dulce alboroto de la fiesta por todo alicante y el merecido reposo de los festeros y foguerers en sus hogueras, barracas o racós. Todos ellos se unen alrededor de sus mesas para disfrutar del momento, para reír y recordar el intenso día y para disfrutar de la buena gastronomía alicantina.

Los bares, las cervecerías, los restaurantes, las barracas, los racós y las maravillosas terrazas al aire libre de toda nuestra ciudad, se llenan de hambrientos alicantinos buscando el deseado cobijo, el justo descanso y las bonanzas y virtudes de la mejor cocina alicantina. Llega el tiempo del soparet alicantí. Un clásico de la gastronomía de Hogueras indispensable y de obligado disfrute que seguro colmará todos nuestros deseos gastronómicos.

El soparet alicantí es algo más que gastronomía, es la excusa perfecta para la reunión social, para unirse y compartir una buena mesa con los amigos, para recordar la tradición o para disfrutar de lo mejor de nuestra huerta, nuestros campos y nuestro mar mediterráneo. Tomates de Mutxamel bien trincados y regados con el aceite de nuestras montañas, encurtidos, sardinas saladas, huevos fritos con patatas y ñora de Guardamar y el mejor pan casero de nuestras buenas panaderías alicantinas.

Ricas verduras a la plancha, embutidos de Pinoso y Tárbena, buenos productos ibéricos, el siempre presente salazón alicantino, las tiernas habas, cocas caseras, buenas frituras o los preciados embutidos y carnes a la brasa, son el mejor reconstituyente posible para afrontar una noche de pólvora, fiesta, luz y fuego. Y siempre terminado con la dulce y rica repostería alicantina de nuestros maestros pasteleros y reposteros.

Las noches alicantinas son siempre especiales, son intensas, llenas de pasiones, alegrías, encuentros, llenas de fiesta y, sobre todo, llenas de buenos y agradables momentos de placer gastronómico. El día ya llega a su fin nuestro cansado cuerpo nos pide descanso, hay que descansar pero nos iremos a dormir contentos, alegres, felices y bien, bien comidos. Felices Hogueras

Y LA BODEGA…

Durante las Hogueras de Alicante, toda la ciudad se transforma en un gran escaparate gastronómico. Nuestra rica cocina alicantina se acerca a cada rincón de nuestra ciudad en forma de ricos aperitivos o suculentos platos, de preciados postres o de dulces brevas sanjuaneras. Pero todas las especialidades gastronómicas de nuestras Hogueras, no serían tan singulares y especiales sin el fiel acompañamiento de las ricas bebidas espirituosas de nuestra provincia, los ricos vinos de nuestra tierra y los vermús caseros de nuestras bodegas alicantinas.

Durante las Hogueras, las bebidas espirituosas son el compañero ideal de nuestros aperitivos mañaneros. El reconfortante cantueso es un perfecto reconstituyente para nuestros cansados cuerpos. Con el aperitivo, el café licor y el anís convertido en rica paloma, acompañarán al almorsaret alicantí. El vermú casero de pinoso o la Algueña, nos alegrará antes de ensordecer con la mascletá alicantina y abrirá nuestro apetito a la comida diaria. Para las comidas o las cenas llega el turno de los buenos vinos alicantino, los vinos con DO Alicante. Suaves y delicados vinos blancos, frescos y agradables en boca y de aromas de fruta, tierra y mar. Sorprendentes y sabrosos vinos tintos, repletos de vanguardia, de aromas frutales, de especias, de campo, de tierra mojada y de sabor alicantino por los cuatro costados. Y singulares vinos rosados, frescos y de color puro y brillante. Y maravillosos vinos de licor, las dulces y especiales mistelas, los moscateles dulcísimos de aroma y sabor, y el vino alicantino por excelencia, el Fondillón. Todo un homenaje a la solera de una tierra que cultiva, cuida, produce y elabora unas bebidas espirituosas magnificas y unos vinos, en todas sus vertientes, modernos, de gran calidad y de seguro futuro.

Un lujo de de bodega al alcance de todos. A disfrutar.