sábado, 12 de diciembre de 2009

ESPECIAL NAVIDAD DIARIO INFORMACIÓN

COMIDAS Y CENAS DE NAVIDAD


 

Con la llegada de estas fechas navideñas, las reuniones alrededor y al abrigo de las mesas de los restaurantes, cervecerías o cualquier establecimiento de hostelería, son una asignatura obligada y casi ineludible para cualquiera de nosotros.

Para que este tipo de comidas y cenas tengan el éxito deseado hay que seguir unas sencillas pautas y normas para que nuestra comida o cena no sean un fracaso o un desastre completo por falta de una correcta organización.

Lo primero es tener claro la fecha para la celebración y elegir entre comida o cena. La tendencia actual es la de realizar comidas por las consabidas obligaciones familiares de los invitados. Las cenas normalmente tienden a alargarse mucho más aunque resultan más amenas y distendidas. Una vez hayamos elegido si vamos a realizar una comida o una cena, deberemos elegir la fecha que más se adapte a los compromisos de los comensales, estas fechas suelen coincidir en la mayoría de los casos y suelen ser durante la segunda quincena de diciembre y habitualmente casi llegando al fin de semana, los viernes por ejemplo para poder descansar al día siguiente.

Una vez ya tenemos claro el número de comensales y la fecha escogida, deberemos buscar el sitio idóneo. En algunas ocasiones en lugar de celebrar la comida o cena de empresa en un restaurante o establecimiento de hostelería, se opta por un pequeño ágape, vino español o copa de cava en las propias instalaciones de la empresa, lo que suele resultar bastante ameno y distendido con un coste más reducido y con una preparación muy sencilla. Se pueden comprar unas botellas de cava, unos dulces navideños y unas pastillas de turrón acompañándolas de algo salado también como unas mini empanadillas, unas cocas caseras o unos saladitos. También se puede utilizar menaje y vajilla de plástico para facilitar la limpieza posterior, y listo. Con poco dinero, ya tenemos la celebración de la empresa. Realmente lo habitual es salir del recinto de trabajo y acudir a un establecimiento ya concertado para poder comer o cenar. La elección del restaurante es muy importante, al ser una celebración especial es mejor no probar sitios nuevos sino acudir a los establecimientos ya contrastados o al menos conocidos por quien se encarga de realizar la reserva. Durante estas fechas la mayoría de restaurantes tienen sus agendas casi repletas por lo que será necesario reservar con antelación e intentar asegurarse un espacio cómodo y amplio. Visitar el restaurante antes es buena idea para poder elegir el sitio donde vamos a comer o cenar y que no nos sitúen al fondo del restaurante o en una ubicación donde nos encontremos apretados o aislados. O todo lo contrario, que estemos en medio de varias celebraciones más con personas que no conocemos de nada. Ojo.

Una vez hemos elegido, la fecha, el tipo de evento si es comida o cena, el número de comensales (aquí también es importante observar unas leves normas de protocolo como si se acude acompañado o es solo de los compañeros de trabajo, si es informal o más seria la celebración, si luego se va a salir…) y el lugar, debemos negociar con el establecimiento la composición del menú a degustar y su precio. Según elijamos el sitio, sus precios variarán. Si es un pequeño aperitivo en una cervecería, el precio será más reducido al poder degustar aperitivos en común y algunos montaditos o platos al centro para compartir. En un restaurante, al sentarse en una mesa vestida y decorada para la ocasión, los precios aumentarán según lo elegido para comer o cenar. Cerrar el precio definitivo ( con todo las cervezas o martinis previos, las copas posteriores…) es lo mejor para evitar sorpresas. Lo habitual es elegir una serie de aperitivos previos para compartir como entradas y un segundo plato común. Si se trata de comidas, en nuestra provincia el mejor recurso es un buen arroz alicantino o elegir dos tipos de arroz para tomar una degustación de cada uno de ellos y tomar, por ejemplo, un arroz de carne y otro de pescado para contentar los gustos de todos los comensales. En las cenas se puede elegir entre carne y pescado o un plato de pescado primero y una carne después. Los postres es mejor que sean ligeros y digestivos y que no nos saturen o nos lleven a una digestión muy pesada. La bebida se debe concertar antes y elegir los tipos de vinos y sus características ya por abaratar el menú podemos escoger vinos de poca calidad que nos provocaran malas sensaciones, acidez de estómago o estados poco aconsejables. Es mejor gastar algo más y que las bebidas, al tomar un poco más de lo habitual, sean de calidad.

La celebración ya está organizada, seguro que el éxito está garantizado. Ahora a disfrutar a tener cuidado con la bebida, los coches, o las palabras dichas en los ambientes eufóricos. El año es muy largo y la memoria, también. Buena celebración y Feliz navidad.