jueves, 10 de diciembre de 2009

EL BURGOÑON, TODA UNA REALIDAD

Hace dos años en estas mismas páginas dábamos merecida reseña de un nuevo y aplaudido restaurante en Alicante, concretamente en la pedanía de Tángel, El Burgoñon. Después de un fructífero periplo en su antigua ubicación, desde el pasado mes de mayo se trasladó al Paseo Marítimo de El Campello, llevando consigo toda su calidad y buen hacer en un entorno más accesible y hermoso con el mar mediterráneo de testigo fiel.

Para Eddy Dewil propietario y cocinero de El Burgoñon, quien ha trabajado en restaurantes con una y dos estrellas Michelín y quien ha sido miembro de un equipo ganador de un Bocusse D´Or, "la cocina es pasión y amor, es cuidado, es arte, es un homenaje a los productos que nos brinda la naturaleza y es la mejor manera de repartir alegría y felicidad". Toda esta declaración sincera de intenciones se plasma en su cocina de vanguardia donde elabora platos y preparaciones en las cuales busca la plasticidad en sus decoraciones, la conjunción de los sabores o platos llenos de modernidad y tradición, de belleza y de sabor, sin por ello caer en la escasez y consiguiendo que todo el conjunto esté en su justa medida.

La cocina de Eddy en El Burgoñón es sincera y franca en todos sus sentidos y no escatima imaginación para poder ofrecer una carta en constante renovación y en donde los productos de temporada o las creaciones diarias del maestro Eddy, nos permitirá disfrutar de una magnífica experiencia sensorial.

Varios ejemplos de la agradable realidad gastronómica de El Burgoñon: un delicioso y muy conseguido " Foie-grass micuit con membrillo clarificado enrollado en cacao" o la "Vieira con caldo de bogavante" o su aclamado " Carpaccio de gamba roja perfumado con lima y flor de wasabi", todas una exquisitas entradas que se complementan con otras especialidades tan apetitosas como el "Crujiente de queso fresco con manzana caramelizada y jamón" o el especial "Sashimi de solomillo de atún rojo con vieiras marinadas con polvo de aceitunas negras y crema de ajo blanco". Todo un lujo.

Buenos pescados preparados con elegancia y sencillez como un muy demandado bogavante totalmente limpio con una salsa a base del propio bogavante, gambas rojas coñac francés y crema de nata.

Carnes muy bien seleccionadas como el "Magret de pato con salsa de endivias con trufa negra y foie-grass de pato fundido", impresionantes solomillos de vaca de calidad o de buey seleccionado o unas "mollejas crujientes con salsa de champan y vino". Todo ello con un cuidado exquisito en las guarniciones que les acompañan, formando una deliciosa paleta de sabores y texturas dignas de elogio.

Los postres de El Burgoñón son como todo el conjunto de la cocina de Eddy, un homenaje al sabor con ejemplos tal dulces y deliciosos como una "Crema catalana sobre lecho de frutas rojas y cava perfumada con espuma de menta" o la "Pasión por el chocolate", un especial pastel de chocolate preparado sin harina ni fermentantes para poder degustarlo los celiacos, al igual que Eddy usa harinas de garbanzos en muchas de sus elaboraciones para las personas intolerantes al gluten. Todo un detalle.

La bodega no se queda atrás en calidad y sigue las pautas y el buen gusto que rodea a todo el conjunto de El Burgoñón con un especial esmero en la ofertas de vinos nacionales e internacionales de prestigio y calidad o cavas y champanes muy seleccionados.

El Burgoñón es, sin duda, toda una realidad lo que le augura un futuro muy, muy prometedor.