lunes, 29 de junio de 2009

LA SONRISA DE INÉS(HOGUERAS Y GASTRONOMÍA)

Permítanle a servidor que, para hablarles y contarles las bondades y las virtudes de nuestra gastronomía hogueril, les cuente cómo es la sonrisa de Inés, su sobrina, cuando desfila por las iluminadas y coloridas calles de Alicante con su delicado y vistoso vestido de alicantina bordado con cariño, entusiasmo y amor por sus dulces yayas. Esa sonrisa pura, sincera, franca y amorosa de su terreta es, como la de muchos pequeños y mayores, una luz que brilla desde el fondo del corazón de Alicante y el claro reflejo de una ciudad que vive con alegría y felicidad desbordada estos días de Hogueras.

Los alicantinos y los miles de visitantes, que vienen a nuestra ciudad durante estos días, nos convertimos durante estas jornadas en seres afortunados y dichosos de vivir unas fiestas en las que la pasión, el bienestar, las amistades compartidas, la pólvora, el fuego, las noches junto al mar, la música y nuestra buena gastronomía, son la excusa ideal para disfrutar de Alicante y de lo alicantino.

La gastronomía cobra también durante las Hogueras un protagonismo muy especial. Ya en la primera hora de la mañana nos reunimos alrededor de una taza de chocolate calentito juntos a unas suculentas porras que nos despiertan y reconstituyen nuestros cansados cuerpos haciendo tiempo, con la despertá y los pasacalles, para el "almorsaret alicantí" donde los deliciosos y especiales tomates de Muchamiel se unen a la hueva de maruca o atunarro, a las sardinas, a la mojama, al bonito salado, al delicioso "abaecho" o bacalao salado, al atún de zorra, junto a los buenos embutidos de la montaña o del Vinalopó, el buen jamón y lomo ibérico o las tiernísimas habas. Placeres gastronómicos deliciosos que abren nuestro apetito para el aperitivo anterior o posterior a las mascletás, en donde la coca en toniya se acompaña de buenos mariscos, de exquisitos salazones y de frutos de nuestro mar y de nuestra huerta como el preludio ideal para gozar con las carnes a la brasa, los pescados, los guisos de hogueras o los espectaculares arroces alicantinos, acompañados de los buenos vinos de nuestra tierra, para goce y disfrute de nuestro estómago y de nuestro corazón alicantino.

Tras el alboroto y el cansancio de los desfiles, las ofrendas o los pasacalles, el "soparet alicantí" es el mejor motivo posible para la reunión de amigos y foguerers al calor de las mesas de los racós, hogueras y barracas, para compartir los tomates verdes en salazón, los deliciosos huevos frititos con los ajetes tiernos junto a la ñora y las sardinas en bota , acompañado todo con el pan de pueblo y terminando con el postre obligado de las brevas de sabor inigualable en estas fechas, las peritas de San Juan o el amplío abanico de repostería y dulces alicantinos.

Toda una amalgama de sabores alicantinos que nos hacen a todos un poco más alicantinos y junto a la sonrisa franca y pura de Inés, un poco mejores. Buen apetito y buenas Hogueras. Reflexionemos.