jueves, 11 de febrero de 2010

COMER, BEBER AMAR

Comer, beber y amar, tres apasionados verbos que se unen en una placentera simbiosis alrededor de nuestras mesas y de nuestras vidas, y que conforman los caminos que nos llevan en la búsqueda del placer y la satisfacción. Comemos, bebemos y amamos a diario con los sentidos fundiéndose a nuestros sentimientos, a nuestras debilidades y a nuestros anhelos. Llega San Valentín y parece que todos sacamos el amor guardado, todos recuperamos los olvidos perdidos y todos reflotamos nuestros corazones al mar de la vida con la esperanza de atracar en nuestros puertos deseados.

El amor y la gastronomía han navegado y navegarán siempre unidos en perfecta armonía. Desde las papillas que nos prepararon o preparamos con pasión hacia nuestros pequeños o las barbacoas de cariño con nuestros más queridos amigos hasta la preparación a la luz de las velas de una delicada cena para la mujer que nos tiene robado el alma, todos ellos son reflejos de amor que dibujamos en un delicioso cuadro gastronómico.

En este fin de semana tan especial, nuestros restaurantes, bares, cervecería u hoteles derrochan trabajo, esfuerzo y pasión con el fin de acercarnos lo mejor de sus cocinas y establecimientos teniendo al amor como protagonista principal. Una lata de Caviar Riofrío de 30 gramos y una botella de champagne Henry Abelé o un delicado menú a un más que amoroso precio con música en vivo en el Restaurante El Portal de Alicante, un "Jarrete de Ternera Lechal Glaseado con Miel de Azafrán" o una "Jalea de Frutas Rojas" creados por María José San Román en el nuevo Monastrell – ahora ya en el Hotel Amérigo de Alicante-, un delicioso Menú de San Valentín con la suave presencia del sonido del saxofón en directo en Casa Alfonso en Orihuela Costa, las "Gominolas de Salmón en Cítricos y Hierbas Frescas" de kataria Gastronómica de Benidorm -con la posibilidad de llevarte a casa todo su especial menú de san Valentín -, un "Lomo de Cordero sobre Tierra de Oliva Negra y su Jugo" de Art a la Cuina de Benidorm o también, la imaginación de cada escondido chef que hay en nosotros para liarse la cocina a la cabeza y derrochar amor en la preparación de una maravillosa cena para la mujer de los preciosos ojos azules que nos quita el sueño… todos ellos actos de amor que unen los placeres de la buena mesa al delicado borboteo de nuestros corazones amorosos.

Un año más san Valentín despierta nuestro amor y nos invita a la compañía de la buena mesa junto a nuestro ser más querido, nos toca disfrutar, beber, comer y amar. Casi nada. Cuidado con los atracones. Feliz San Valentín. Reflexionemos.