jueves, 2 de julio de 2009

LO PEOR DE LA GASTRONOMÍA

A servidor le gustaría haber pensado otro título para su opinión de hoy, pero su estado de ánimo cuando ve la que está cayendo, no le invita a ser positivo sino todo lo contrario. Cuando todavía en la provincia y en la ciudad de Alicante nos frotamos las manos con la excepcional oportunidad de celebrar el próximo mes de Noviembre el congreso "Lo mejor de la gastronomía" que será, sin duda, una magnífica experiencia para los profesionales del sector, a servidor le entran los remordimientos y las dudas cuando lee a diario las noticias de personas que rebuscan en los contenedores de las grandes superficies, cuando el banco de Alimentos de nuestra ciudad pide ayuda a las instituciones y cuando ve que nuestra entidad provincial destina seiscientos mil euros para "este evento"-

Servidor no duda de la importancia y la repercusión que este congreso puede aportar a la gastronomía de nuestra tierra, es más, está convencido de que es un merecido logro y reconocimiento por el trabajo desarrollado por nuestros cargos públicos que no deben olvidar que si este congreso viene a Alicante se debe al trabajo de muchísimos profesionales del sector que día a día trabajan muy duro para que los clientes y los turistas que nos visitan reciban la mejor atención posible, el trato cariñoso y eficiente de nuestros profesionales de sala y los mejores platos preparados desde la tradición de nuestra cocina hasta la última vanguardia culinaria que se pone de moda en el mundo gastronómico. Todos desde el pinche que trabaja doce horas fregando platos hasta el maître que recomienda y fideliza a los clientes, son el mejor activo de una industria turística que da de comer a muchos de nosotros, seamos a no seamos profesionales del sector.

Pero para servidor también existen una serie de sombras en el panorama gastronómico que todavía lastran nuestro futuro. Una falta de unión y rejuveneciento de un empresariado que ha vivido acorde a un mercado en alza y con excelentes beneficios y que no ha sabido asimilar la pérdida progresiva de sus ingresos sólo reduciendo personal y calidad, un no del todo cualificado grupo de profesionales que no hemos sido capaces de adecuarnos a los tiempos de crisis, que no hemos sido capaces de formarnos en un mejor servicio, en un mejor conocimiento de los productos que vendemos o en un mejor desarrollo de nuestro trabajo diario o unos responsables turísticos que todavía creen que el sol y la playa son el mejor valor para atraer a los turistas sin apreciar ni cuidar otros aspectos tan importantes como son el reciclaje del empresariado turístico, la búsqueda de nuevos conceptos, la unión de todos los sectores, la formación de los profesionales o la búsqueda de nuevas ideas que nos aporten un mejor panorama para todos.

En hostelería o en la gastronomía en futuro siempre empieza hoy; así que, señores, vamos a ponernos las pilas y que lo "peor de la gastronomía" se convierta por trabajo, esfuerzo, compromiso y dedicación en lo "mejor de la gastronomía" ,sin olvidarnos de que existe una realidad dura y cruel como es el hambre en la que todos podemos ayudar. (De los seiscientos, mil podíamos dar algo ¿no? . Reflexionemos