sábado, 28 de febrero de 2009

ELS BESSONS, UNA DEBILIDAD

En el pueblo de El Campello en la Calle San Ramón, lo que es la carretera general que cruza la localidad, se encuentra el Bar Restaurante Els Bessons. Toda una debilidad gastronómica de los amantes del buen comer y el buen beber. Els Bessons es uno de esos lugares que los buenos aficionados gastronómicos intentan mantener en secreto para que no pierda ni un ápice de su buen hacer, y que, día a día, va sumando más y más fieles enamorados a su cocina.

Los hermanos Juan y Charly Garberí con la estricta y cariñosa colaboración de su madre Teresa, han continuado la labor de su padre y de su tío, Els Bessons, quien allá por 1972 decidieron abrir un bar de comidas para la gente que trabajaba en la construcción de la autopista. Con el paso del tiempo pero manteniendo los principios básicos de la gastronomía, cuidando y mimando con esmero la selección de las materias primas, elaborando platos con el sabor de la tradición y con una amabilidad desbordante que te hace sentir como en casa, en Els Bessons se respiran los olores y los sabores más marineros y tradicionales que uno pueda desear.

Su excelente cocina está basada, sobre todo, en los productos de nuestro querido mar mediterráneo. Aperitivos tan exquisitos y, muchas veces olvidados, como unas suculentas "huevas de rape", impresionantes, nada grasosas y con el punto justo de cocción, las deliciosas "huevas de sepia", el "boquerón fritito", el "pulpo en salsa", blandito y sabroso; el tradicional "freixidet de estiu" con pescado fresquísimo, la ensalada de salazones o el tomate de Muchamiel trinchado con "musoleta", hacen que las entradas sean un preámbulo completísimo para la sinfonía gastronómica que nos espera.

Juan y Charly en Els Bessons, cuidan que sus aperitivos sean los justos y precisos para que el comensal pueda disfrutar de sus arroces y
de sus guisos. Todos los días, menos los lunes que cierran, su fiel pescadero, quien tiene llave, deja a las cinco de la mañana el pescado del día vivito y coleando con el que Teresa prepara unos arroces y guisos espectaculares. Sus arroces son tanto secos como caldosos. Los secos son: "el arroz abanda", "el negro", el de "sepia con verduras", el de "verduras y carne" y el de "marisco". Sus arroces caldosos son una bendición de sabores, con el sabor del mar oleando en cada cucharada y recuperando los sabores de pescados casi olvidados que han sido el sustento de muchas familias marineras a lo largo de los años y que rebosan sabor y frescura como el arroz caldoso de "musoleta", el de "raya", el de "morena", el de "pulpo", el de la deliciosa "llampuga" o el de "rape". Todo un abanico de sabores de la tradición que Els Bessons abre de par en par para nuestro deleite. Como no podía ser menos, sus reconfortantes guisos son deliciosos y el "guisado de pulpo", "el caldero campellero" o la "llandeta", son un monumento gastronómico al mar y a sus gentes.

Juan, experto sumiller y mente inquieta, cuida especialmente una delicada carta de vinos con referencias de muchas denominaciones de origen y con una calidad certificada con sus premios como el de mejor carta de vinos de APSA. Un tiramisú casero junto a un excelente flan de turrón unido a una muy buena selección de ginebras, whiskys y rones, hacen que nuestra visita sea una experiencia muy, muy gratificante.

Els Bessons, toda una debilidad gastronómica. Buen apetito.