sábado, 28 de febrero de 2009

AÑO GASTRONÓMICO

Aunque parezca mentira, ya ha pasado raudo y veloz el año 2008 por delante de nuestras narices sin apenas poder degustar sus aromas y gozar con sus sabores.

Servidor empezaba el año gastronómico de una manera más que positiva, les hablaba del año anterior, el lejanísimo 2007, como "un buen año" y auguraba que, el ya pasado 2008, iba a ser un gran año en lo que a la gastronomía se refiere. Temible error.

Servidor, siempre desde la humildad de su experiencia y con la libertad de su opinión, cree que este año ya caduco, no ha sido tan horrible como nos parece o como los implacables números y cifras nos obligan a creer. Ha sido, desde luego, un año gastronómico extraño.

El 2008 fue el año de la patata, declarado por la FAO ( La Organización de Naciones Unidas por la Alimentación y la Agricultura), lo que ha repercutido muy positivamente en un gran número de países menos desarrollados con el fin de implantar, cuidar y promover el cultivo y el buen uso del rico tubérculo para paliar la desgracia de la hambruna. La gastronomía y la alimentación siempre utilizada como hilo conductor de las nuevas solidaridades. Bien por ellos, aunque en el 2008 los sectores gastronómicos se dispersaron un poco con la siempre positiva polémica que generó el, unas veces sí y otras no, genial Santi Santamaría con su libro " La Cocina al desnudo" ,como si el desnudar a la preciosa dama de la gastronomía fuera una tarea fácil. Lo más positivo fue que la polémica puso a nuestra querida cocina, a los restaurantes, a los profesionales y a los cocineros estrellas y estrellados, en la palestra de la calle y cada cual intentó explicar su punto de vista de la mejor manera para que servidores entendamos un poco más y mejor de este fascinante mundo de la alta cocina aunque nos importe bien poco los gelificantes, los productos químicos, las raras proteínas, y valoremos cada vez más los sabores y los olores como banderas del buen gusto. Con todo, cada uno quedó en el sitio que se merecía.

Aparte de polémicas, el año gastronómico también nos ha traído buenas nuevas. El templo gastronómico de "El Bullí" fue declarado mejor restaurante del mundo y en el TOP diez, tres restaurantes españoles. Casi nada.

Nuestras cocineras y cocineros triunfan por el mundo. Ferrán Adriá nombrado "Honoris Causa". La gastronomía española es portada de revistas y está presente en cualquier feria mundial que se precie, llevando la bandera de la vanguardia y el estandarte de su rica tradición como santos y señas para su promoción mundial. En la tele americana, el gran José Andrés llena los aburridos hogares americanos con su "Made in Spain". Todo un logro, aunque la ya casi aburrida por excluyente, Guía Michelín nos siga puntuando como si estuviésemos fuera de Europa y estableciendo los Pirineos como frontera culinaria. Peor para ellos, yo ya no la compro.

La gastronomía provincial, bien gracias. Su año merece unas líneas más concreta y extensas. Se las debo.

A servidor le enseñaron que es el pasado y el presente lo que alecciona al futuro. Así, que al loro. Reflexionemos.