jueves, 22 de julio de 2010

Una generación envidiable

La gastronomía provincial y por extensión la de toda la comunidad, vive un momento realmente muy importante. Un tiempo dulce y jugoso en el que el protagonismo de nuestros profesionales de la cocina, de la sala y de la sumillería, cobra la relevancia merecida gracias a una generación envidiable. Desde la creatividad, y con el respeto por la tradición, nuestros buenos profesionales caminan con paso firme hacia la búsqueda de la excelencia que da la vanguardia.

Jóvenes consolidados unidos por la pasión, por el compromiso y por un esfuerzo diario asentado sobre la base de una gastronomía provincial muy consolidada y con un futuro totalmente garantizado. Una generación con el nexo común de la generosidad en los saberes, con la bandera de la amistad y el respeto, y con la virtud de un compañerismo ejemplar. Todos estos valores los representa y los ejemplariza el bueno de Quique Dacosta. Una estrella de la cocina que camina con el paso humilde que sólo los elegidos consiguen, que comparte todo su saber desde el cariño y la pasión por su profesión, y que con su buen hacer anima y estimula a una generación que le admira. Hace unos días publicaba en su blog un buen listado de profesionales y amigos de toda nuestra provincia y comunidad, una relación nacida desde la generosidad y toda una declaración de amistad para con los suyos. Bravo.

Esta generación envidiable es el fruto del trabajo y de la dedicación de otras generaciones de buenos profesionales que han sabido transmitir afablemente todos sus saberes y conocimientos, todos sus amores y cariños culinarios y todos sus sinsabores como platos del saber gastronómico. Jóvenes en cocina como Dani y Rafa de La Ereta, Kiko Moya de la Escaleta – con una estrella Michelín- Alfonso Mira, Federico Guajardo, Darío Martínez, César Marquiegui del Nou Manolín, el gran Rafa Soler, Rafa Salinas, Iván Grau de el Rodat, Jean Marc del Montíboli, José Luis de la Jarela, Mari luz de La Cantera, Cristina del Xato, Gema Penalva, el genial Paco Morales, el buenazo de Sergio Sierra del El Portal, César Anca, los encantadores Bchefs. : Basilio, José Miguel, Pedro y el polifacético Óscar,… Y mil más, que seguro despiertan cada día con la ilusión de crear y compartir el plato soñado para deleite del comensal.

Jóvenes que toman el testigo de los negocios familiares con determinación y convencimiento, con ilusión y respeto, y con la responsabilidad ganada desde la confianza. Silvia y Jose Juan en el Manolín y el Piripi, los Hermanos Mira en la Vid, Geni y Raquel Perramón en la Taberna del Gourmet, Paco en el Xato, Irene en la Finca, Sole en Casa Pepa… y numerosos establecimientos de toda nuestra provincia que se aseguran su futuro gracias a esta generación envidiable.

Pero no solo en la cocina o en la gestión somos afortunados, nuevos valores en la sala y en la sumillería nos garantiza la consolidación de nuestra Gastronomia como referente turístico primordial. Antonio Rico en La Ereta, el maestro Didier –un fenómeno en el Quique Dacosta Restaurant-, la eficiente Suniva en Aldebarán, Casto en el Manolín, Terol, Eduardo... jóvenes serviciales que demuestran su vocación por la atención de una manera eficaz, amena , agradable y muy profesional. Y de sumillería, lo más: Alberto Redrado Premio Nacional de Gastronomía y elegido mejor sumiller de España, Andrea Alonso flamante Nariz de Oro, Rafael Reyes que no para de ganar concursos, Miguel Ángel Garrí como un valor en alza, Juan francisco Gallego, Miguel Terol….

Una maravillosa y genial generación de buenos profesionales de la gastronomía provincial que, con su buen hacer, garantizan un futuro muy, muy prometedor. Reflexionemos.