martes, 10 de junio de 2008

COMER EN HOGUERAS


 

El fuego, el color, la pólvora y la alegría desbordante se entremezclan en estos días tan especiales de las Hogueras con un derroche y una amplia amalgama de sabores y de deliciosos platos con lo mejor de la gastronomía alicantina.

La festividad de las Hogueras en la ciudad de Alicante es también uno de los momentos gastronómicos más importantes de todo el año. La Hogueras, los racós, los restaurantes, los agradables bares y cervecerías, se visten de fiesta, de olores y sabores para dar al sufrido y cansado festero, turista, alicantino o visitante, el merecido refugio del buen comer y el buen beber para regocijo de sus agradecidos estómagos y espíritus.

Los mercados municipales se transforman en estos días en una visita obligada y en un escaparate perfecto para el aprovisionamiento necesario para cubrir y llenar nuestras mesas con los mejores pescados, los más exquisitos mariscos, el embriagador sabor de nuestros salazones, la frescura de nuestras verduras y frutas, las maravillosas carnes o nuestras especialidades en "cocas" o con la dulce repostería alicantina.

Desde primera hora de la mañana los olores a chocolate de la Vila calentito con las reconfortantes "porras o "churros", llenan el ambiente ya de sabor con el obligado y delicioso "cantaueso" para regular y avivar nuestro herido estómago. Todo un reconstituyente para los cansado cuerpos. Con el cansancio de los despertares matutinos y el pasacalles de rigor llega la hora del "almorsaret alicantí" donde los deliciosos y especiales tomates de Muchamiel se unen a la hueva de maruca o atunanarro, a las sardinas, a la mojama, al bonito salado, al delicioso "abaecho" o bacalao salado, la maravilla del atún de zorra junto a los buenos embutidos de la montaña o del Vinalopó, el buen jamón y lomo ibérico o las tiernísimas habas. Todo un preludio para el aperitivo en el que todos estos manjares se complementan con nuestra maravillosa coca en tonyina, una receta con harina, aceite, sal, un poco de vino blanco, los piñones, la cebolla y el buen atún de zorra, un plato que no se puede dejar de tomar en el que se resume lo mejor de la gastronomía alicantina, la huerta y el mar. Tampoco faltan en el aperitivo previo o almorsaret alicantí, nuestros preciados mariscos de bahía como las quisquillas, los langostinos de Guardamar, las espectaculares cigalas, la preciada y simpar gamba roja, las clochinas o las espectaculares canaillas junto a las "pipas" o tellinas que alegran y satisfacen nuestro apetito. De nuestro querido mediterráneo también degustamos el calamar de potera a la plancha, los boquerones, el pescadito de bahía frito, las gambitas en gabardina, y una de las maravillas y capricho de nuestro mar como es el atún de ijada en donde la mar irrumpe en nuestro paladar en una explosión de sabor y frescura.

Todos estos maravillosos manjares se acompañan de las delicias de la huerta, los tomates, las habas, las cebollitas tiernas, el alficoz, los pepinos, y, cómo no, la ensalada alicantina con salado y encurtidos. Tampoco podemos dejar de probar y maravillarnos con el aspencat con sus pimientos, berenjenas y cebollas asadas y los singulares capellanes asados a la brasa sin olvidar un aperitivo importado de las montañas alicantinas como la pericana.

Los arroces son el plato estrella durante estos días junto con los deliciosos guisos alicantinos tanto de mar, montaña o huerta. Las olletas alicantinas reconfortan y alegran nuestros paladares como los potajes, la llandeta, la olleta de blat, o la de lentejas. Toda una delicia.

Después de la cansada vorágine de los desfiles, ofrendas o pasacalles, el "soparet alicantí" es la excusa perfecta para la reunión de amigos o de foguerers alrededor de las mesas de los racós para disfrutar con los tomates verdes en salazón, los deliciosos huevos frititos con los ajetes tiernos y la ñora, y las sardinas en bota como complemento ideal y obligado. Y de postre, sin duda, las brevas de sabor inigualable en estas fechas, las peritas de San Juan o el amplío abanico de repostería y dulces alicantinos.

En nuestras mesas con esta alegría de Hogueras tampoco faltan los buenos vinos alicantinos y las bebidas espirituosas de nuestra provincia como el anís para la obligada "paloma", el cantaueso matutino, el herbero de nuestra montaña o los deliciosos vermús de nuestra provincia.

Todo un jardín de sabores que harán que nuestro amor y pasión por nuestras fiestas se conviertan en una experiencia gratificante y alentadora. A disfrutar, felices Hogueras.