viernes, 9 de mayo de 2008

RESTAURANTE KABERNET, UN BUEN CONCEPTO

En el restaurante Kabernet, situado en la calle Pintor Sorolla (entre las dos avenidas que nacen en el Mercado Central y convergen hacia la Rambla), podemos encontrar el equilibrio perfecto entre saciar nuestra curiosidad y nuestro apetito, en un ambiente fresco, acogedor e intimo que recuerda a las hojas de la vid, a la uva, a los días de vendimia...un paraíso para los sentidos.

Sus conceptos son simples: disponer de productos de primera calidad, darles una cuidada elaboración, respetar la base tradicional de cada plato, realizar un profundo y auténtico recorrido por la gastronomía mediterránea y nunca olvidar que el principal motivo por el que alguien visita un restaurante, es su deseo de satisfacer su espíritu, su alma y, cómo no, su estómago.

Leer la carta es realizar un paseo costero por las gastronomías bañadas por el Mediterráneo, es jugar a acercarnos al los productos muchas veces desconocidos, sin alejarnos de la cocina tradicional española.

Podemos comenzar por Grecia con la "Ensalada de yogur griego y aceituna Kalamata", acompañarla de un sorprendente "Carpaccio de manitas de cerdo con morcilla de Pinoso y salsa picante marroquí", o irnos hasta Francia para probar sus referencias en quesos acompañados con sus dulces confituras Es también obligatorio probar alguna de las diferentes referencias a Italia con platos de pasta fresca: suculentos los "Ravioles de bacalao", o irnos hasta Argelia y degustar un auténtico "Tajin de cordero". Carta innovadora sin duda en las carnes y pescados, marcando personalidad en sus propuestas como: el "Dorado sobre crema de algas y corteza de tapenade, anchoas y pistacho". Renovador el "Osso bucco de caballo con una sutil sopa de vermú y vainilla de Tahití". Imprescindible el "Solomillo de Avestruz", tiernísimo después de su maceración en leche.

Todo acompañado de una cuidada atención a los vinos, a su servicio, a las variedades, a acercarnos y a apostar por caldos de la zona: Alicante, Yecla, Jumilla... (No en vano Kabernet y el Sakacorchos Wine Bar, que esta justo al lado, pertenecen al mismo grupo).

Para concluir, los postres: impresionantes. "Tarta de almendras (en tres texturas) con helado de turrón" (de Alicante, por supuesto), o unos "Baklawas griegos (hojaldres con agua de azahar, miel y frutos secos), sobre salsa de yogurt y confitura de uva y rosas", una combinación perfecta y un maravilloso "browni de café", ponen el epílogo perfecto a esta narración de sabores.

El restaurante Kabernet dispone también de lunes a viernes a mediodía un menú muy económico para que cualquiera pueda acercarse a su carta, su gastronomía, su propuesta... Y si lo que pretendemos es una cena privada de hasta 30 personas, tienen menús especiales y un salón privado en la planta baja.

Todo un nuevo concepto bien definido.