martes, 7 de enero de 2014

UN AÑO PARA LA ESPERANZA

La verdad es que todavía sigo dudando del título que le he puesto a esta opinión pero el año empieza y hay que tener esperanza.
Ayer un buen amigo me decía que el 2013 había sido el año de la desesperación. Ha sido el año de la tristeza continuaba diciendo expresando su anhelo de esperanzas.
Triste y desesperante sí que ha sido pero como bien saben, servidor siempre es positivo nunca negativo, aunque a algunos no les guste que el optimismo siempre sea capaz de vencer al pesimismo. Peor para ellos. Sin alegrías, las penas carecen de sentido pero el sentido es algo que solo nos llega a través de nuestras sensaciones, y hoy, en mis primeras líneas del año, a servidor sus sensaciones solo saben y huelen a esperanza.  Hoy permítanme con su agradecida indulgencia, que esta reflexión que les invito a leer sea una declaración de intenciones positivas para un año gastronómico al que nos enfrentamos con un bagaje bastante, bastante positivo por lo vivido durante el año 2013. Alicante y su gastronomía ha vivido una enorme consolidación a nivel internacional y principalmente nacional, de nuestra oferta gastronómica. Hablar de Alicante como uno de los principales destinos gastronómicos de España es algo que ya no nos ruboriza al contarlo y de lo que todos poco a poco, vamos sacando pecho y enorgulleciéndonos de ello. Los nuestros, los conocidos y los menos conocidos, han conseguido con su tesón, con su derroche de trabajo y con el esfuerzo como bandera, mantener y aumentar la importancia de nuestra cocina y a su vez, la de nuestros productos y la de todos aquellos que los manipulan, los venden, los gestionan o simplemente los degustan. La prensa nacional, la internacional, las televisiones, las redes sociales, el entorno 2.0 y  cualquier medio o canal capaz de lanzar un mensaje, han sido los altavoces de nuestro trabajo bien hecho frente a otras regiones que son noticia o referencia por el estancamiento de su oferta gastronómica, Alicante sigue siendo referente. Todo un éxito y un logro.
Como siempre dice el gran Paco Torreblanca:”tenemos que creer en nosotros mismos”. Y a fe cierta que servidor ve esa creencia cada día mucho más en los rostros de los actores de nuestra gastronomía. Hemos sido capaces de superar enfermedades, alguna endémica como la penosa crisis, a base de innovación y trabajo. Hemos crecido en calidad y en organización. Hemos creado empleo y fomentado la unión entre todos con la búsqueda de objetivos comunes. Hemos cuidado lo propio y a nuestros productos como nexos de unión entre todas las cocinas que conforman nuestras diferentes comarcas. Nos hemos subido a los carros de la fama con nuestros cocineros gastronomía mediática. Hemos seguido apostando por nuestras denominaciones de origen y buscado la creación de otras nuevas como la Granada Mollar de Elche o los Aceites de la Montaña. Hemos envasado el agua del mar y la hemos vendido al mundo o la hemos utilizado para hacer cervezaNuestros vinos suman y siguen en las mejores listas de España y del mundo. Se ha recuperado un gran evento gastronómico en nuestra provincia como va a ser “Gastroalicante” el próximo mes de febrero en IFA.  Se ha iluminado la noche con las estrellas Michelín manteniendo las que teníamos y aumentando en dos con la de Monastrell y la de Bonamb, y hemos seguido brillando con los Soles Repsol consiguiendo el gran Kiko Moya sus tres merecidísimos soles. Nos hemos adelantado a la demanda con ofertas serias y responsables rompiendo la errónea tendencia de siempre ir durante años al remolque de la demanda para la creación de nuestra oferta. Hemos conseguido ser referencia pionera a nivel del mundo universitario español con la consolidación de estudios universitarios en dirección de restaurantes que ya van por su quinta edición y que se han convertido en todo un Máster en Dirección de Restaurantes y F&B Hotelero con ediciones en Alicante y Madrid,  y además durante este año como pioneros en formación universitaria en cocina tecnológica. Hemos podido disfrutar de publicaciones serias y rigurosas sobre gastronomía como las que nos ha proporcionado Gastronostrum, el coleccionable “Biblioteca de Cocinas y Cocineros del Mediterráneo” editado con INFORMACIÓN con miles de ejemplares durante todas las semanas de sus 16 tomos, o el libro de recetas de Apsa y el obligado monográfico de la escritora y periodista Ángeles Ruiz con su ejemplar “Sabor a mar”.
en lo más alto de la
Hemos, habéis, hecho mucho y eso es algo que nos debería hacer sentir orgullosos. Mi padre, de quien tanto aprendí, solía decir: “que es siempre el pasado lo que alecciona al futuro”. Pues eso. Miremos al futuro conociendo lo vivido, seguro que así seremos más positivos. Y si no, malo.
La verdad, querido lector, es que si has llegado hasta aquí en la lectura de esta reflexión creo que habré sido capaz de relajarte el ánimo. A lo mejor lo he exaltado, el ánimo me refiero,  y piensas que esta visión positiva y esperanzadora solo es un ejercicio de ilusión. Pues sí, tienes razón, la ilusión es uno de los ingredientes necesarios que deberemos utilizar junto al trabajo, a la unión, al esfuerzo, al compromiso y a la pasión con lo que cocinaremos la mejor de las recetas para un año para la esperanza.
Feliz año, amigos.  Reflexionemos.