jueves, 24 de septiembre de 2009

ALTA GASTRONOMÍA EN UN HOTEL DE LUJO

En la maravillosa y cercana ciudad de Benidorm y en un entorno privilegiado con el mar, la luna y el sol como mejores y más cercanos testigos, y con una situación envidiable se halla el Hotel Villa Venecia y su restaurante "LLum de Mar". Con la garantía y calidad del grupo de hoteles Magic Costablanca, nació el pasado mes de julio el primer hotel de cinco estrellas "Todo Exclusivo" de nuestra Comunidad. Situado en la Plaza de San Jaime, con un mirador espléndido de las playas de Poniente y de Levante se cuelga desde un balcón al Mediterráneo el hotel Villa Venecia, un lugar idílico para disfrutar con los cincos sentidos de los más exclusivos placeres y poderle dar merecido descanso a los más exquisitos clientes y poder deleitarles con una muy alta gastronomía acorde al equilibrio que se respira en todo el "Villa Venecia".

Desde una firme apuesta con la alta gastronomía, en el Hotel Villa Venecia se halla el restaurante "LLum de Mar", un lugar pensado y diseñado para que la buena gastronomía sea el complemento ideal a los placeres que se pueden disfrutar en el Hotel Villa Venecia. Con los mejores productos de nuestra comunidad y con referencias a los grandes platos de nuestra cocina nacional e internacional, desde el Restaurante "LLum de Mar" con la Chef Gemma Penalva -joven, formada y con una gran creatividad- se ofrece una cocina en la que se denota la admiración y el respeto por las elaboraciones autóctonas y productos como los Nísperos de Callosa de Ensarría se unen con el Bacalao en el "Lomo de Bacalao con sus Cocochas y Salsa de Nísperos de Callosa", o las tiernas alcachofas en la "Milhojas de Rape a la Plancha con Alcachofas de Benicarló" , o los limones y las Naranjas en el "Foie de Pato a la Plancha con Salteado de Espinacas y Cítricos de Valencia" , son claros ejemplos de una gastronomía en la que se denota la calidad de las materias primas y el esmerado cuidado de sus elaboraciones y desde "LLum de Mar" salen aperitivos tan apetitosos como "Chipirones a la Parrilla sobre Asadillo de Pimientos" , pescados como la "Lubina Salvaje con Ajetes y Compota de Tomate" o el "Rodaballo con Habitas Baby y Jamón Ibérico" y carnes como la "Carrillada de Ternera con Trinchat de Col y Patata" o el "Magret de Pato con espinacas y Pasas" y , cómo no, una delicada muestra de los mejores arroces de nuestro mar y nuestra huerta destacando entre ellos el "Arroz de Bogavante".

En "LLum de Mar" los postres son obligada y golosa parada en nuestro viaje gastronómico y la "Ensalada de Frutas de temporada con Sorbete de Nísperos de Callosa" o "Couland de Chocolate de La Vila con Salsa de Chocolate Blanco", o el "Granizado de Café con Helado de Chufas de Valencia" son verdaderos placeres que luego podremos rebajar en el Spa o en la terraza Chillout.

En su bodega están los mejores y más reconocidos vinos de nuestra Comunidad (Son mayoría) y una selección muy personal de otras Denominaciones de Origen así como grandes cavas o los más selectos Champanes, licores o destilados. Todo un lujo de entorno que se engrandece con una gastronomía acorde a la exclusividad del Hotel Villa Venecia y de restaurante "LLum de Mar"


 

lunes, 21 de septiembre de 2009

LA SOLEDAD DEL BARMAN

Pepe es un buen tío, dejó su Jaén natal para venir a buscar un futuro que todavía no ha encontrado después de casi treinta veranos. Lo de la aceituna iba mal entonces, su amigo Paco se había venido a Benidorm y volvía al pueblo de la montaña de Jaén con un montón de dinero y de maravillosas historias. Pepe vivía solo con una vieja madre viuda y un montón de baldía tierra y de tiempo desaprovechado, así que cuando su madre partió para su mundo soñado, Pepe pudo recuperar su libertad para el mundo que había imaginado en mil noches de pocas estrellas. Lo triste, es que ahora está solo. No hay estrellas, no hay ilusión, ya no queda un sitio al que volver y los falsos amigos son fantasmas que ahora aparecen con toda la claridad de su hipocresía.

Su verano ya ha acabado y no tiene donde volver, las falsas promesas de sus "queridos" e hipócritas clientes se han convertido en nulas esperanzas. Ese trabajo ofrecido y mentiroso es una quimera vendida por un trato de favor no correspondido.

El verano de Pepe, su temporada como él decía, ya no es lo que era. No hay bote ni dinero para salir a reír y no llorar, el maldito euro no da para más, sus salidas son al pozo sin fondo de la depresión de la botella y de los puertos vacíos sin barcos en los que partir hacia el futuro.

Pepe ya no sabe qué hacer, su tiempo y su pasado se han gastado en duras jornadas de dieciséis horas con la justa y obligada sonrisa y la inmaculada presencia, ahora ya no se ríe sino que llora su desgracia. Su buen jefe, según él creía, no le puede garantizar el puesto de trabajo: "El invierno es muy duro…". Para pepe la vuelta es una derrota, así que seguro que le veré en un banco solitario con un litro de vino barato y pidiendo un cigarro con la sonrisa de unos mellados dientes y con los ojos tristes y llorosos del hombre que quiso ser el mejor camarero del mundo y que ahora es una sombra de una realidad del lado oscuro de nuestra floreciente hostelería y gastronomía. Reflexionemos

GASTRONOMÍA A LA BARRA

La ciudad de Alicante se abre de par en par al mundo de los sentidos gastronómicos con todo su saber y su buen hacer con la base de las mejores materias primas de su mar Mediterráneo, de sus huertas y de la tradición de las mejores de las cocinas y elaboraciones culinarias de tierra adentro.

Las innumerables y variadas barras alicantinas son un singular y auténtico escaparate de los mejores productos de nuestra "terreta". Desde nuestro mar los deliciosos "calamares de potera", la rica sepia de nuestra bahía a la plancha o en salsa, el espectacular "atún de ijada", los sabrosos y fresquísimos mariscos como las dulces quisquillas, las espectaculares gambas rojas, las riquísimas cigalas a la plancha o frititas con ajetes, las canaillas, los mejillones de roca… junto a los mejores pescados como la "llampuga", el clásico "lluset", la "morena", el rape, los salmonetes de roca, el pasamar o la lubina o dorada para preparar a la sal en rustidera…Todo un abanico de posibilidades culinarias para poder combinar con lo mejor de nuestra huerta como los dulces y sabrosos "tomates de Mutxamel", los pimientos de nuestra vega, las alcachofas o las ricas frutas como los melones o las sin par de sabor, sandías. Toda una amalgama de sabores que se unen en elaboraciones tan ricas como la famosa "pericana", el "aspencat", la ensalada de salazones con hueva de atunarro o de maruca, la singular mojama de almadraba, el bacalao o el pulpo seco y que se combinan junto a los mejores embutidos de nuestra montaña como preludio de los mejores arroces de nuestra tierra como el "abanda", el "arroz de sepia y verduras", el de "conejo y atún" del maestro Varó o el personalísimo "arroz con pata" o los ricos guisos del mar como las "calderetas o llandetas" o las "olletas" de nuestra montaña.

Todo un lujo de sabores que la ciudad de Alicante ha sabido combinar con su carácter hospitalario como buena anfitriona con las cocinas de otras partes de España o del mundo como las clásicas "tabernas" que colman nuestro ambiente gastronómico con toques andaluces con platos como los "molletes", las "tortitas de camarones" el rico pescado en "adobo"… o las tabernas vascas en forma de "pintxos" o de ricas carnes.

Alicante una ciudad perfecta para gozar y disfrutar con lo mejor de la gastronomía.

viernes, 4 de septiembre de 2009

UN BUEN CURSO PARA LOS “JEFES” EN HOSTELERÍA

La Universidad de Alicante, con la organización y la supervisión de su Facultad de Económicas con su decano Juan Llopis al frente, y la colaboración de varios Departamentos e Institutos como el Departamento de Organización de Empresas o el Instituto Universitario de Investigaciones Turísticas, ha organizado a partir del próximo mes de octubre un nuevo curso de "Experto Universitario en Dirección de Empresas de Hostelería". Este nuevo curso pionero en el panorama universitario y profesional en España, pretende la formación y el reciclaje de los cargos directivos de las empresas de hostelería y de restauración en general.

El curso está dirigido tanto a profesionales que realicen funciones directivas en el sector de hostelería como a aquellas personas que dirijan o pretenden crear y gestionar empresas de restauración quienes, sin la necesidad de estudios universitarios previos y con la ventaja de adquirir un título universitario, tendrán la posibilidad de aprender los conocimientos necesarios para mejorar el día a día de su establecimiento aplicando los últimas técnicas de marketing y gestión de compras, las novedades en los recursos humanos, la organización y planificación de eventos, las mejores técnicas de protocolo o las mejores estrategias de ventas. Se abordarán durante el curso los factores claves de éxito de este tipo de negocios dotando a los participantes de las competencias directivas necesarias desde un enfoque práctico y ejecutivo.

El cuadro docente, formado por profesores universitarios y profesionales expertos en restauración, provenientes de las mejores empresas del sector, proporciona los conocimientos y las prácticas más innovadoras y eficaces. El alumno realizará, en colaboración con expertos y de una manera personalizada, un plan de mejora de negocio con el objeto de que se desarrollen y apliquen los conocimientos a la actividad diaria.

El curso consta de 200 horas, 80 de ellas presenciales impartidas en la Universidad de Alicante. Las jornadas presenciales tendrán lugar a lo largo del curso académico. Inicio del curso en Octubre 09 y final en Mayo 10(clases quincenales los Martes tarde de 16.30 a 21.30)

El resto de horas se impartirán apoyadas en la plataforma informática de la Universidad de Alicante. Los profesores asignados a estos módulos, plantean al alumno diferentes casos y supuestos sobre el sector, además de información para que los alumnos puedan resolver adecuadamente los casos planteados. Los profesores dinamizan estos módulos por medio de intervenciones, foros, enlaces, etc.

Este curso cuenta como director a Juan Llopis Taberner, Catedrático de Organización de Empresas de la U.A., como subdirectora a Ana Ramón Rodríguez, profesora Titular de Análisis Económico Aplicado y a Oscar Carrión López del Instituto Universitario de estudios Turísticos.

Todavía existe la posibilidad de matrícula y la información está disponible en: www.doe.ua.es/expertohosteleria/ o el teléfono: 622023676


 

UNA BARRA ALICANTINA


Con la garantía del buen hacer desde hace casi veintiocho años en el restaurante Racó del Pla, la familia de José Gómez con su mujer María Rosa, su hija Miriam y su hijo José Juan, inauguraron el pasado mes de Noviembre un nuevo lugar de encuentro para los amantes de la buena gastronomía alicantina. En pleno centro de Alicante, en la calle Navas muy cerca de la Plaza de los Luceros, Alfonso el sabio, el Teatro Principal o la Rambla, se encuentra la Taverna (en valenciano) del "Racó del Plá".

La Taverna del Racó del Pla es una autentica y genuina barra alicantina. En un espacio cómodo y con una decoración más que tradicional con dos zonas bien definidas como una pequeña zona de restaurante de seis u ocho mesas y un reservado con cuatro mesas, y con otra zona de barra bien espaciada y con mesas tanto altas como de picoteo tradicional, José Juan Gómez junto a un joven e ilusionado equipo prepara a diario los mejores platos de la cocina tradicional alicantina del mar y de la huerta. Platos de aperitivo tan apetitosos como los "sesos rebozados", el "queso fresco a la plancha con anchoas de bota", unas exquisitas "habitas con foie-gras de oca", pinchos como el "archenero" con sobrasada, chistorra, pimiento, huevo de codorniz y jamón de bellota o el de "solomillo de cerdo ibérico con patata y cebolla confitada" junto al tradicional y elogiadísimo jamón de bellota, más una selección diaria de productos del mercado como los calamares de potera a la plancha, los buenos marisco del día de nuestro mar Mediterráneo o las mejores verduras de nuestra huerta y , cuando es temporada, los productos de cada estación como las maravillosas setas de otoño, conforman una oferta gastronómica muy apetecible que se puede complementar con platos como un buen arroz (no hay que dejar de probar nunca el de pata de ternera), un rico "entrecote de buey trinchado, unas "mollejitas de cordero saltadas" o unos "secretos con ajetes" y todos los días ofrecen en su barra la posibilidad de degustar en forma de tapa un espectacular arroz de atún y cebolla.

También en la Taverna del Racó del Plá tienen todos los días platos de cuchara como la "olleta alicantina", el "gazpacho de mero", las "fabes con almejas" o el "potaje de garbanzos" manteniendo el sabor y la tradición de la mejor cocina alicantina de siempre.

En la Taverna del Racó del Plá se respira un ambiente del trato agradable y familiar y tanto su cuidada y renovada bodega como sus ricos postres caseros como el "coulant de chocolate" con helado de vainilla o la maravillosa "tarta de turrón", hacen que visitar la Taverna del Racó del Plá sea una asignatura obligatoria para los que amamos y disfrutamos con la felicidad del disfrute gastronómico.

domingo, 16 de agosto de 2009

TIERNO VERANO DE AUSENCIAS Y PRUDENCIAS

Servidor ha intentado durante estos últimos años, con mayor o menor éxito, reflexionar sobre la temporada estival en lo que a la gastronomía y a la hostelería se refiere y se da cuenta que no puede ni aportar ni expresar, ni contar nada nuevo. Servidor cree que este verano es el de las ausencias y, sobre todo, el de las prudencias.

De ausencias. La realidad social nos demuestra año tras año a los hosteleros, que ha desaparecido con el paso de los años la estacionalidad vacacional. Las estancias de nuestros turistas en nuestras costas o en nuestro interior, son cada vez más cortas y con un gasto diario mucho más medido y comedido. Los periodos vacacionales de tres meses en la playa o del mes de Julio o Agosto entero veraneando son los menos, nuestros visitantes y nuestros convecinos reparten sus merecidas vacaciones durante todo el año, en Semana Santa, en Navidades o en épocas de invierno para hacer turismo de nieve o de interior en las maravillosas casas rurales. Los hosteleros como buenos supervivientes van adaptándose poco a poco a estas nuevas realidades con esfuerzo y trabajo e innovan para que sus negocios dejen de ser flor de un día y puedan estar abiertos y funcionando la mayor parte del año con interesantes ofertas gastronómicas y con ideas y precios acordes a cada momento para que las ausencias se conviertan en presencias. Todo un logro.

Y de prudencias. Para servidor, sin duda, este verano es el de las prudencias. Viendo las orejas al lobo y sufriendo y padeciendo esta maldita época de crisis, servidor se da cuenta de que si para algo positivo nos ha servido, es para hacernos a todos un poquito más prudentes. Por un lado, los dueños o responsables de los establecimientos de hostelería son mucho más prudentes en la confección de su oferta gastronómica conservando o reduciendo precios acordes al momento, son más comedidos en la contratación del personal buscando los profesionales adecuados y cualificados para cada puesto, son más cautos a la hora de las compras limitándolas al día a día y son más sensatos en el quehacer diario cuidando y mimando sus establecimientos y, sobre todo, a sus cliente para que el trabajo y el esfuerzo compartido tenga su merecida recompensa. Esta prudencia desde luego, nos lleva a una mejor profesionalización del sector hostelero, lo triste es que para muchos establecimientos estas mejoras y esta nueva adaptación a los momentos actuales no sea posible y se vean abocados al cierre, seguramente porque no hayan sabido hacer los deberes a tiempo.

Por otro lado también el cliente se ha vuelto mucho más prudente a la hora de acudir a un establecimiento de hostelería y busca y rebusca entre los menús colgados en las puertas para encontrar el lugar idóneo para comer o cenar, actúa con cautela a la hora de pedir y el "ponnos lo que tú quieras" ha pasado a "tráenos la carta y ya te decimos", la alegría desbordada ha dado paso a la mesura y esta prudencia que nos embarga a todos nos lleva a una situación de calma que no es tal, es sólo otro nuevo y tierno verano de ausencias y prudencias. Reflexionemos.

El Campello, arte del buen comer

La gastronomía de El Campello es sin duda, uno de sus mayores atractivos y reclamos. En la parte alta del pueblo o en su maravilloso Paseo Marítimo el buen comer es la excusa perfecta para degustar la mejor cocina marinera. Desde la base de unos productos de la mar y de la tierra, descubrimos platos de un exquisito y cuidado sabor y con unas texturas envidiables en donde se saborea la tradición de una cocina autóctona y singular.

De la mar, los más ricos, sabrosos y fresquísimos pescados y mariscos, y de su rica huerta las mejores verduras y hortalizas. De entre sus especialidades destaca de una manera especial, el caldero en donde converge la sabiduría marinera de la elaboración del pescado con la maestría en la preparación de unos arroces suculentos, completos y exquisitos. Los pescados saltan a nuestra mesa con el vigor de su frescura y las hortalizas y verduras nos devuelven al olor del rocío de las mañanas.

CALDERO CAMPELLERO

INGREDIENTES:

Pescado de Roca y de Bahía (Gallina, lechola, rape, dentón…) Ñoras, Pimientos Rojos, Aceite, Sal, Ajos, Alioli casero, Patatas, Arroz seleccionado, un buen aceite y un suquet de pescado hecho con verduras las espinas y las cabezas del pescado-


 

PREPARACIÓN:

Primero se trocea y se sala el pescado dejándolo reposar un tiempo , en un caldero de hierro se vierte el buen aceite de oliva para sofreír las ñoras y los ajos, una vez sofritos los retiramos y añadimos en el mismo aceite el pimiento rojo cortado y los tomates maduros troceados añadiendo posteriormente el pescado troceado bien lavado y las patatas cubriéndolo todo con el suquet de pescado y dejándolo cocer entre quince y veinte minutos. Por otro lado en una paellera con un poco de aceite de oliva sofreímos unas cabezas de ajos junto al arroz y un poco de tomate rallado y ñora molida y le añadimos el caldo del pescado que hemos preparado, dejándolo cocer hasta que el arroz esté en su punto.

Se sirve primero el pescado junto a las patatas en una cazuela de barro añadiéndole un poco de alioli casero, para dar paso después al arroz.


 

domingo, 26 de julio de 2009

DE CURRÍCULOS, DE VERANOS Y DE CALORES

Permítanle a servidor que empiece por el final del título, de calores. A servidor esto de los calores veraniegos, la verdad es que le atrofian la poca inspiración que le ayuda , semana tras semana, a intentar expresar su opinión sobre esto de la gastronomía y de los muchos sabores y los pocos saberes. Estos calores nos llevan, en la soledad de las dulces tardes de estío, con el mar llorando de calor y con el cielo bostezando de sopor, a quien les escribe a ser un poco más espeso que de costumbre pero su obligación con sus lectores, le obliga a intentar reflexionar sobre la que está cayendo en el panorama gastronómico actual y, palabra, que lo va intentar porque como dice su gran amigo Vicento: "Gracias a Dios que se ha inventado la Heineken".

De Currículos. A servidor se le arruga el alma cuando recibe a diario una media de diez o quince currículos y recuerda con la amargura de la realidad actual, los años anteriores en los que encontrar personal para trabajar las duras jornadas de nuestra temporada estival era una misión complicada por la escasez de profesionales o menos profesionales que quisieran trabajar en verano. La tortilla, y no gastronómicamente hablando, ha dado la vuelta totalmente y la dura realidad del paro y la falta de los recursos mínimos aboca, por la necesidad, a buscar trabajo a muchos profesionales de otros sectores en lo que sea y como sea, y la hostelería ha sido por tradición el refugio caliente y discreto de los malos tiempos. Lo único es que este ascensor hostelero está lleno y casi no cabe nadie más y en tiempos de crisis quien maneja las cuerdas de subida y bajada tensa la realidad para su propio interés. Ustedes ya me entienden.

No hace demasiado tiempo algún cerebrito de la administración de nuestra comunidad intento convencer a los peores cerebros que le escuchaban de que la hostelería y la restauración serían el cobijo de los profesionales de la construcción u otros sectores que entrasen en recesión, sí es verdad miren la hemeroteca, pero estos fenómenos de idealistas dirigentes rara vez bajan a la arena de la realidad y no se dan cuenta que esto de dar de comer y beber, de fidelizar a la clientela, de vender nuestro sol y nuestro mar, de potenciar nuestra montaña, nuestros vinos, nuestra cultura o de defender nuestra mejor industria que es la turística, no es algo hueco y sencillo sino que es una realidad de la que vivimos muchos y de la que otros muchos en forma de currículos quisieran vivir. En tiempos difíciles, algunas veces es mejor no pensar y sí solucionar.

Y de veranos. Servidor ya no recuerda los veranos esos en los que terminaba a las tres o las cuatro de la mañana después de quince, dieciséis o más horas de trabajo, esos en los que los cliente se pegaban literalmente por la mesa de su local, esos en los que derrochaba alegría y esfuerzo por igual, esos en los que el trabajo era constante y estable, esos en los que el cliente disfrutaba y te hacía disfrutar, sí esos veranos que seguro todos recordamos. Al menos, a servidor siempre le quedan las enseñanzas de su querido padre quien le enseño que: "el pasado siempre es lo que alecciona al futuro". Oído cocina. Reflexionemos

viernes, 17 de julio de 2009

EL PORTAL, ARMONÍA GASTRONÓMICA

El mayor reto o ambición para cualquier hostelero o restaurador es la búsqueda del equilibrio o la armonía perfecta en toda la oferta gastronómica de su establecimiento. Cuando ese reto se convierte en la filosofía de un negocio, el éxito está más que garantizado. "El Portal, Taberna & Wines" tiene muy claro sus ideas y concepto. Una armonía perfecta desde el trato al llegar, desde un pan o un aceite de calidad, hasta entradas, aperitivos, arroces, platos de caliente y frío, postres y una bodega muy cuidada, forman la sinfonía armónica y equilibrada de una propuesta gastronómica muy interesante.

En pleno centro de alicante, en el Portal de Elche, a un paso de la Rambla, San Fernando, el Barrio, La Explanada o el centro histórico alicantino, se encuentra "El Portal, Taberna & Wines", un lugar cómodo, amplío y con tres espacios bien definidos como la típica barra alicantina con contra barra y mesas altas, un comedor bien espacioso y con una iluminación muy conseguida, y una zona que se puede convertir en reservado hasta para 80 personas.

Sergio Sierra, un joven y muy preparado profesional de la gastronomía, quien desde los catorce años empezó su andadura en la Escuela Superior de Hostelería de Madrid y con staffs y estancias en los mejores restaurantes de la capital como "Viridiana" del maestro Abraham García o su fructífera y valorada experiencia en el Hotel Urban, cinco estrellas superior, de Madrid, ha traído hasta la ciudad de Alicante su buen hacer e ilusión para dirigir y convertirse en socio y alma de "El Portal, Taberna & Wines" con una propuesta gastronómica con entradas tan apetitosas como las expuestas en su barra, la gamba blanca de Huelva, las canaillas, el atún de hijada, los salazones alicantinos, los embutidos del Valle de los Pedroches, las tablas del quesos del mundo o los aperitivos de su carta como los "arenques marinados con guacamole, mango, fruta de la pasión y sus propias huevas", el "tomate de Mutxamel con anficols y capellanes" o los "huevos fritos con setas y trufa negra de verano" para continuar con pescados de roca como los salmonetes y la gallina, los platos de guisado de pescado, las carnes de calidad como su "carrillada de ternera estofada con horchata de chufa" o la "presa ibérica con arroz guisado con piña y mango". Toda una apuesta arriesgada y decidida y en la que también realmente destacan en "El Portal, Taberna & Wines" es sus nuevos conceptos de arroces, cuidando la tradición y ensamblándolos con la última vanguardia. Todo un logro.

Sus postres son excelentes y capítulo aparte merece su cuidada oferta de vinos en la que la calidad reina por doquier con la particularidad de unos precios muy, muy ajustados lo que nos permite disfrutar de vinos magníficos a unos precios como los de cualquier tienda. Todo un valor añadido que culmina una oferta gastronómica muy interesante, equilibrada y armónicamente perfecta.

jueves, 2 de julio de 2009

AQUEL VERANO

Han pasado cerca de treinta años y todavía recuerdo el dulzor de sus labios, la suavidad de sus caricias, la franca y jovial fuerza de sus preciosos ojos azules, la fragilidad de su joven cuerpo y la grandiosidad de su alma y de su corazón. Jamás he podido olvidarla y en las noches en las que el alma pesa más de lo normal, su ausencia se convertía en presencia y reconfortaba mi triste existir.

Hoy la veré de nuevo y la impaciencia de la espera me corroe y me araña el sentimiento de mis dudas.

Su rubio pelo al viento ondeaba y bailaba al son de su lento caminar al entrar a la recepción del precioso hotel en el que mis padres habían decidido pasar el verano e intentar quererse de nuevo. Tonterías de la vida, cuando mis padres intentaban encontrar el amor de nuevo, yo despertaba a los juegos de las pasiones y al cosquilleo de la levedad del querer.

Era la chica más hermosa que jamás hubiera visto, teníamos solo dieciséis años, era el verano del setenta y nueve y todos despertábamos en un nuevo y mejor país. Sus primeras palabras aun siguen presentes:" me llamo Rocío y también estoy sola". Cómo podía notarse tanto mi tristeza y soledad, cómo ella descubrió y curó las heridas de un hijo desamparado a la espera de la fatal decisión de unos padres que quieren emprender caminos en solitario. "No te preocupes, la soledad es la mejor aliada de los fuertes". Sus palabras y su profunda mirada llenaron de golpe los duros huecos de cariño que me destrozaban el corazón.

Hoy será diferente, ya no soy el frágil muchacho de entonces. He vivido y aprendido, pero no sé cómo será ella ahora, no sabré qué decirle, qué contarle o qué callarme, no sé si podré mirarla a los ojos y no derrumbarme por su hermosura, no sé…

La buscaba a diario por la piscina, por la playa, por las pistas de deporte, por las terrazas colgadas al mar en las que imaginaba besos interminables, delicadas caricias y alegres carcajadas. Nos buscábamos y nos encontrábamos apenas sin hablar, ella corría hacía mí, me cogía de la mano y me sonreía delicadamente y yo sólo podía dejarme llevar, sólo quería estar a su lado, oler su dulce fragancia de juventud y perderme en su enorme presencia. Recorríamos las playas al atardecer, mojábamos nuestras penas en las saladas aguas que nos cubría y nos protegían de lo que no queríamos vivir. Hicimos nuestro pequeño mundo con la frescura y la inocencia que da la juventud.

Hoy, la terraza colgada sobre el mar sigue evocando mil y un recuerdos. La luna llena fue la testigo y la luz de nuestro primer beso y hoy sigue presente en mi espera.

Su dulce olor me despertó de mis anhelos, llegó pausadamente igual de hermosa que entonces, me miró y en su cara dibujó una sonrisa llena de tranquilidad, nostalgia y pena. "Tú no preguntes, no vale la pena" y me cogió delicadamente de la mano y paseamos por los rincones del pasado en silencio sólo roto por una pregunta: "¿tus padres volvieron a quererse?". "Aún se quieren". "Pues ahora nos toca a nosotros volver amarnos como hace treinta años…"

#DomingoArroz Hoy Arroz y postre en #366Rcetas "Arroz con Bacalao, coliflor y su Azafrán" y "Torrijas" por el @CdtAlicante

ARROZ CON AJOS, BACALAO, COLIFLOR Y SU AZAFRÁN RECETAS ELABORADAS POR ALUMNOS DEL CDT ALICANTE Ingredientes para cuatro personas ...